sábado, 22 de junio de 2019

Zagreb: encanto desde la Ciudad Alta a la Baja

Su Esencia:
Zagreb es la capital de Croacia, pero más allá de su status político, es una ciudad con mucho del aire señorial centro europeo que puede verse en Viena y Budapest. Sus dimensiones hacen que sea una ciudad para caminar y visitar en un día completo;  lo aconsejable es empezar por la parte alta de la ciudad, por el barrio de Gradec, quizás el más antiguo pero también el más exquisito e ir paulatinamente descendiendo sus calles hasta llegar a la parte más moderna de la ciudad, la que se conoce habitualmente como Ciudad Baja.
Ya no hay rastros de la Guerra de los Balcanes, solo en las afueras de Zagreb, en las granjas camino a Plitvice se mantienen algunas casas con indicios de los enfrentamientos, pero no en Zagreb. La capital, a mitad de camino entre Europa del Este y del Adriático se muestra esplendorosa y pujante.
Con buena gastronomía, cafés y pastelería de primera, callecitas estrechas y avenidas anchas, mucha escultura y arte en las calles y galerías, gente amable y precios más accesibles que el resto de las capitales vecinas, Zagreb no defrauda e invita a darle la oportunidad de conocerla. 
Les dejo 8 imprescindibles de la Brújula Tips y un dar de bonus tracks para descubrirla...

Imprescindible n°1: la Iglesia de San Marcos.
Ubicada en el barrio de Gradec, en la plaza del mismo nombre, es probablemente el ícono de Zagreb; es lejos el edificio más pintoresco y fotografiado de Zagreb. Es super reconocible por los dos enormes escudos de armas que ocupan todo el tejado: el de Zagreb y el de los reinos de Croacia, Eslavonia y Dalmacia.
La iglesia es muy antigua, dado que fue construida en el s.XIII en estilo románico y las reformas se hicieron más tarde en estilo gótico tardío. El portal del lado sur, es también para admirar por sus 15 estatuas góticas.
San Marcos es un buen punto de inicio para admirar los edificios y calles que rodean la iglesia. Allí nomás, se ubica el Palacio Ban, que la sede del Gobierno, el edificio del Parlamento de Croacia y el Antiguo Ayuntamiento.

Imprescindible n° 2: la Torre Lotrscak 
y el Paseo Strossmayer.
Elijo mencionarla por lo pintoresco y por la tradición que alberga. 
Exactamente todos los mediodías del año, a las 12 pm, se hace disparar un cañonazo desde la Torre Lotrscak, una costumbre que se cumple desde el 1 de enero de 1877 y que servía para marcar el mediodía exacto para los campaneros de la ciudad. Lo cierto es que el estruendo hace saltar a turistas y locales que circulan por la ciudad. 
La torre en sí es bastante antigua, es del siglo XIII y formaba parte de las murallas defensivas que tenía la ciudad; se puede subir, aunque dicen que es muy empinada.
Es muy fácil ubicarla, ya que puedas llegar a ella caminando desde la Plaza San Marcos con el techo escudado de la iglesia a tus espaldas. Otra forma más fácil es tomar el funicular que literalmente te asciende en un minuto desde el centro comercial de la ciudad hasta las colinas del barrio de Gradec.
Entre el hall del funicular y la Torre Lotrscak, podes reconocer la entrada al Paseo Strossmayer, agradable de día y de noche; con luz diurna puedas tener una vistas magnificas de la ciudad; al caer el sol, sus terrazas cobran mayor vida y hay música en vivo, cine al aire libre y un ambiente joven y ameno.

Imprescindible n°3: La Puerta de Piedra.
Está ubicada en la ciudad alta, en Gradec también, a pocas cuadras de la Torre Lotrscak. Tienes que buscar la calle Kamenita y ella te llevará directamente y suavemente hacia abajo. 
En realidad es más que una puerta, es como un gran portón que da lugar a un pasaje, el cual tiene construcción arriba y tejado, por lo que puede pasarte desapercibida, pero es en realidad lo único que queda de la vieja muralla que protegía a la ciudad en el Medioevo; tanto es así que data del año 1242. 
Es famosa en la actualidad porque dentro de este pasaje, hay un santuario. Desde hace casi 300 años se venera el cuadro de una Virgen y el niño que sobrevivió al gran incendio del 1731 que destruyó gran parte de la ciudad. Está escasamente iluminado; muy pocas velas y muchos mensajes de agradecimiento ya que se cree que es milagrosa la imagen. Debes guardar silencio porque es un lugar de oración, pero no dejes de admirar el hermoso enrejado que custodia la imagen y el delicado cuadro de Nuestra Señora.

Imprescindible n°4: La Catedral de Zagreb.
Se ubica en el barrio de Kaptol, pegado al de Gradec y puedes llegar a ella desde la calle Tkalcica, cortando por las estrechas perpendiculares que la atraviesan o desde la Plaza Ban Jelačić, ya que verás sin dificultad las torres de la Catedral, dos enormes torres góticas, tan grandes y fornidas que formaban parte de las murallas de la ciudad. Aún hoy en día, la Catedral es el edificio más alto de la ciudad.
Zagreb ya contaba con este templo cerca del 1100, pero las invasiones y otras vicisitudes hicieron que se reconstruyera totalmente. 
Entra y aprecia sus ventanales y la hermosa madonna dorada del altar mayor. 
 
Imprescindible n° 5 : Mercado de Dolac
En el mismo barrio de Kaptol, cerca de la Catedral y prácticamente atrás de la plaza Ban Jelačić, se encuentra la plaza de cuadrado perfecto que alberga al mercado de Dolac.
Como muchas otras ciudades europeas, Zagreb tiene su propio espacio al aire libre donde los productores locales llevan allí para vender sus frutas, verduras, carnes, pescados, panes, quesos y hasta souvenirs y flores. 
Se lo reconoce por las sombrillas de color rojo.
Junto al mercado hay unas mesas y sillas rusticas de madera para comer algo al paso.

Lo Imprescindible n° 6: plaza Ban Jelačić
Ya la nombré varias veces, pero lo cierto es que es un punto de referencia en la capital.
Por ella pasan todas las líneas de tranvías, está el Banco Nacional y otras casas de cambio para pasar de euros o dolares a kunas (la moneda local). Siempre recuerda llevar contigo el pasaporte para mostrar si vas a cambiar divisas.
Es reconocible por la estatua ecuestre de Josip Jelačić, héroe nacional de quien toma el nombre la extensa plaza. 
 
Lo Imprescindible n° 7: La Herradura Verde
Otra de las maravillas de Zagreb son los grandes espacios verdes con que cuenta y las avenidas que transitan paralelas o que cortan sus parques.
El área verde conocida como la Herradura Verde, nace a solo una cuadra de la plaza  Ban Jelačić, ya plenamente en la Ciudad baja.
Se trata de 8 manzanas con extensión a veces de más de 100 mts, dispuestas una tras otra que forman una letra U y que está repleta de parques, jardines y paseos verdes.
Suelen realizarse festivales gastronómicos en sus paseos, por lo que son otra opción más para recorrerlos. 
Los mejores ejemplos de edificios del estilo astro-hungaro se encuentran bordeando la zona, y es lo que hace tan señorial y europea a Zagreb: el Pabellón de Arte, la gigante Estación de Ferrocarril a donde llegaba el Orient Express, el hotel Esplanade y el Teatro Nacional Croata.

 
Lo Imprescindible n° 8:  Cementerio Mirogoj
No suelo recomendar cementerios para recorrer y generalmente no elijo visitarlos, ni siquiera en mi ciudad, pero debo reconocer que recorrer Mirogoj es entender el esplendor del que gozaba la ciudad en el siglo XIX.
Es enorme, multi religioso y en cierta forma una muestra del talento arquitectónico y artístico del genio croata. Aquí están enterrados algunos de los croatas más célebres de su historia y el padre de la moderna República, tras la Guerra de los Balcanes. 
La puerta de ingreso con sus galerías, son las bellas que puedas encontrar en las necrópolis del mundo. 

Bonus track 1: callejear Zagreb.
Para completar nuestra percepción de Zagreb, hay que caminar la ciudad. Esto no implica caminar por kilómetros y cansarse más de la cuenta. Al contrario, las calles imperdibles no se extienden por muchas cuadras y permiten admirar el movimiento y comercio local.
Recomiendo tres calles en particular:
Radićeva ulica: 
Es la única con pendiente, por lo que la forma más fácil de recorrerla, es empezar no bien sales de la Puerta de Piedra: desciendes un poco, bordeas por la estatua ecuestre llena siempre de flores y voilá: estarás va en la coqueta Radiceva ulica. De esta forma, solo irás suavemente descendiendo de Gradec hasta la parte más nueva de Zagreb. Esta calle es ancha y la perspectiva que va ofreciendo a medida que avanzas se pone cada vez mejor. Si la sigue hasta abajo en forma completa, llegas a la plaza Ban Jelačić.
Se dice que es la más comercial de la ciudad; la calle Ilica es la más comercial en cuanto a firmas europeas y americanas conocidas; Radiceva Ulica por el contrario, tiene emprendimientos locales. 
Calle Tkalcica:
Es paralela a la anterior, y está buena por la terrazas y patios de los bares y cafés que pululan aquí y allá. Es un gran ambiente a cualquier hora, más que nada dedicado a la gastronomía local y la cerveza, aunque abundan los negocios de venta de chocolates también. Si dispones de tiempo, no hay que perderse las callecitas que cortan Tkalcica, ya que muchas veces ocurre, esconden rincones maravillosos y no tan turísticos.

Calle Ilica:
Nace en la plaza Ban Jelačić, extendiéndose hacia la derecha (teniendo las cúpulas de la Catedral en tu espalda). Es fácilmente identificable porque los tranvías pasan por allí (prácticamente todas las líneas). Las grandes firmas tienen sus locales aquí. Es para pasear, tomar un helado, comer una rica porción de torta y distraerse. Recomiendo sobre todo recorrerla por la tarde: cuando el sol baja, tiñe de dorado toda la calle en tu extensión, volviéndola aun más linda. 

Bonus track 2: Museos de Zagreb.
Son buenas opciones si dispones de más tiempo en la ciudad, y que hablan del nivel cultural de la ciudad. 
Museo Mimara: ubicado en la plaza Roosevelt de la ciudad Baja, lindante con la Herradura Verde, contiene una importante colección de pinturas de maestros italianos como Giorgione, Veronese y Canaletto; flamencos como Bosch, Rubens, Van Dyck; españoles como Velázquez, Murillo, Goya, e inclusive, franceses como Delacroix, Corot, Manet, Renoir, Degas. 

Museo de la ciudad de Zagreb:  está situado en la calle 20 Opatička y, fue establecido en 1907 por la Asociación de la Hermandad del Dragón de Croacia. Se encuentra dentro de la estructura del Convento de las Clarisas, que data de 1650, en la ciudad Alta, en el barrio de Gradec, no muy lejos de la iglesia de San Marcos.​ El Museo se ocupa de temas de la historia cultural, artística, económica y política de la ciudad que abarca desde hallazgos romanos hasta la época moderna.


Datos del viaje a Croacia:

Fecha del viaje: Setiembre 2017
Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Turismo Pecom 

jueves, 31 de enero de 2019

Split: la joya de Dioclesiano

Su Esencia:

Split es tan milenaria que debe su fama que a uno de los Emperadores Romanos de los primeros siglos de la Cristiandad.
Diocleaciano, fue emperador de Roma desde 284 hasta el año 305.
Era originario de la Dalmacia, lo cual explica su amor por esa tierra que hoy conforma parte de Croacia.
Si bien Diocleciano será siempre recordado por su crueldad para con los mártires cristianos, e inclusive hasta con su propia familia, lo cierto es que heredó a la Humanidad uno de los restos arqueológicos más valorados sobre el mar Adriático: el increíble palacio del Emperador. Mandó a construir su Palacio tras abdicar, a fin de pasar sus últimos años junto al mar y al recorrer sus restos, a pesar de haber pasado casi 2000 años, uno entiende bien el motivo. 
La propia ciudad de Split es hoy en día una urbe extendida e industrial, pero pese a los siglos transcurridos, su corazón se encuentra allí, a orillas del mar y el hecho de poder apreciarlo, bien vale la pena el hecho de llegarse hasta las costas de la ciudad. 
Su ancho paseo sobre el mar, sus peatonales de mármol puro y una integración de la historia nueva y antigua sin igual, te conquistarán no bien pises sus anchas baldosas por primera vez.
Lo Imprescindible n°1: El Palacio de Diocleciano.
Tal vez sorprenda el término palacio con el que se lo describe siempre, dado que el Emperador pretendió utilizarlo como residencia durante su retiro; lo cierto es que las primeras vistas que se tienen de los restos del palacio, hacen que uno divise una estructura maciza, más parecida a una fortaleza que a otra cosa. 
La historia no nos engaña del todo: la mitad de la estructura original era para uso personal de Diocleciano, mientras que el resto albergaba una guarnición militar.
Son los restos más completos de un palacio romano y debe ser valorado como tal por el lugar excepcional que este hecho ocupa en la herencia cultural mundial. Tal es su trascendencia, que en 1979 la Unesco declaró al conjunto histórico de Split, incluyendo el palacio de Diocleciano, como Patrimonio cultural de la Humanidad
Luego de ser utilizado por el Emperador, el palacio fue perdiendo su uso original; por siglos estuvo desocupado, hasta que tímidamente, el pueblo de Split se cobijó en la fortaleza misma buscando protección. 
Debido a que el palacio está construido con piedra caliza blanca local y mármol de alta calidad proveniente de las canteras de la isla de Brac, siempre fue muy apreciado por su resistencia y la nobleza de sus materiales. 
Aquellos que buscaron refugio entre sus paredes, no lo abandonaron; todo lo contrario, por generaciones los ciudadanos de Split han mantenido allí sus casas y negocios. Esto hace que hoy en día, puedas encontrar insertos en sus propias murallas mucho del movimiento social y comercial de la ciudad. Es una fusión que muy posiblemente no puedas ver en ninguna otra parte de Europa.
Como acceder: recomiendo iniciar el tour por el palacio a través de las Puertas Aenea, que dan al paseo marítimo de Split. Con casi 2000 años de antiguedad, son las puertas originales del Palacio y te sorprenderán al atravesarlas, por su tamaño colosal.
Inmediatamente al pasar por ellas, desembocarás en unas galerías de piedra que albergan parte del circuito para conocer las áreas privadas de Diocleciano, conocida como las Subestructuras, y un verdadero paseo de negocios bajo techo que te conducirán hacia el peristilo, la plaza interna del palacio.
Aquí te llamarán la atención la cantidad de puestos de joyerías y bijoux que ofrecen una de las riquezas marítima de la región: los corales, en especial los de color rojo tradicional y las madreperlas. 
Las áreas que sí o sí deberías procurar de ver dentro del complejo del palacio son éstas:



El Peristilo:
Si sigues el túnel convertido en paseo de compras desde las Puertas Aenea en linea recta, llegas al Peristilo, subiendo unos pocos escalones.
Es la plaza central del Palacio y tenía la intención de resaltar la figura del Emperador, ya que era aquí donde sus súbditos podían rendirle sus respetos y en cierta forma, venerarlo. 
Hoy en día es el lugar donde confluyen la Catedral de Split, la escalera que une con las Subestructuras y el Vestíbulo.
Es a su vez, uno de los sitios más emblemáticos y fotografiados de Split, elegante, todo construido en mármol blanco, los ojos no se alcanzarán para apreciar esta belleza al aire libre; se lo considera el corazón de la ciudad y donde la misma vida moderna permite tomarse un café en los escalones que bordean al Peristilo mismo, todo bajo la mirada eterna de la esfinge oscura que ha permanecido en reposo desde que la tallaran, hace más de 3.500 años atrás. 


 
El Vestíbulo:
Unos escasos escalones conduce desde el Peristilo. Estos escalones están ubicados justo arriba de la escalera de piedra que te permitió llegar desde el túnel de las subestructuras hasta el Peristilo.
Desde el exterior es rectangular, pero en el interior, se trata de un circulo perfecto, que te impresionará no bien puedas acceder a él. 
Hay que imaginarlo en su siglo de gloria: nichos semicirculares con estatuas bajo una inmensa cúpula. Su función era ser la recepción de las áreas residenciales del Palacio. 
Es común que durante la mañana, puedas encontrar algún grupo coral; sorprende que pese a ser una ruina de la estructura original, conserva una acústica maravillosa.

 La Catedral de San Duje o San Domnius:
Es probablemente el más bello edificio del complejo y es fácilmente ubicable ya que el ingreso del mismo da a la plaza central o Peristilo. 
Fue originalmente el mausoleo del emperador Diocleciano; pareciera que la Historia tomó revancha sobre él que fuera un perseguidor de los cristianos. El edificio fue convertido en catedral en el siglo VIII y se lo considera una de las catedrales más pequeñas del mundo. 
Llama la atención que su planta es octogonal. En el exterior, fue rodeado de un pórtico de 24 pilares. El interior, también de forma circular es para admirar por su decoración: las columnas corintias de granito rojo, el púlpito con el águila romana, los medallones con cintas que según la tradición de Split representan a Diocleciano y a su esposa, son imperdibles. Lo mismo que la famosa puerta de nogal tallada en 1214, por un artista oriundo de Split y donde en catorce secciones se representan escenas de los Evangelios.
Desde la entrada la Catedral, flaqueada por la esfinge de granito oscuro, se puede apreciar desde una perspectiva más alta el Peristilo. 
Pero si de verdad quieres obtener una vista magnifica de la ciudad, puedes subirte al campanario de la Catedral de 57 mts de altura. Comenzado a construir en el siglo XIII, es el edificio medieval de la costa dálmata por excelencia. 

Las Subestructuras:
Originalmente, estas salas tenían como función la de ser el área de almacenaje, pero dado que se ha comprobado que son una replica de las piezas superiores que pertenecían a las cámaras privadas, bien sirve visitarlas para tener una idea de las dimensiones del palacio. 
Por siglos se utilizaron estos enormes ambientes como depósitos de basura por los propios locales que fueron mimetizando los restos del palacio con las casas circundantes, hasta que a mitad del siglo XIX se comenzó con la limpieza y restauración.
Hoy en día se utilizan para exhibiciones de Arte y presentaciones gastronómicas.
La forma de ingresar a ellas es bajando las escaleras del Peristilo o ingresando desde la Puerta Aenea, sobre la rivera de Split.

Templo de Júpiter.
Una calle muy estrecha conduce desde el corazón del peristilo hasta este Templo. Su planta es rectangular y se lo conoce con ese nombre, ya que se utiliza para el culto al dios romano Júpiter. Dado que el templo se ubica como en una especie de podio, con un pórtico hermoso de seis columnas y bellamente tallado es fácil de detectar.
Es más, podrás reconocer al templo fácilmente, también cuando adviertas primero la esfinge de mármol oscuro de más de 3500 años de antigüedad, que proviene de Egipto y que descansa desde hace siglo delante de la puerta del Templo, como si fuera su particular custodio... Esta esfinge es una de las tres que el propio Diocleciano mandó a traer hasta su palacio. La otra se ubica en el peristilo frente al ingreso a la Catedral, mientras que la tercera se encuentra en el museo de la ciudad. 
El templo de Júpiter ha sobrevivido a la destrucción, ya que fue transformado en Baptisterio en la Edad Media. Hoy, en el interior, se encuentra una estatua de San Juan el Bautista de Ivan Mestrovic, artista croata, la cual domina gran parte del espacio y es verdaderamente para admirar.


Lo Imprescindible n°2: El Paseo sobre el mar.
Conocido también como La Riva de Split, es el paseo marítimo y espacio publico más conocido e importante de la ciudad.
Corre entre la fachada meridional del Palacio de Diocleciano (por donde se ingresa a los sótanos) y la orilla junto al mar.
Se trata de una zona peatonal, adornada por una fila de bares y restaurantes y otra fila llena de puestos de venta de artesanías y souvenires.
Es idea para un café matutino o un trago o un helado por la tarde. 
El paseo está construido sobre elegantes bloques de mármol y una hilera de palmeras y modernos reflectores le otorgan un aire todavía más distinguido.
Los atardeceres son gloriosos, en especial cuando las nubes se tornan rosadas por el sol en declive y el reflejo sobre el Adriático... 
No te pierdas de admirar las vidrieras de las joyerías, aunque sea por gusto y para apreciar algo bonito... en Split abundan los trabajos en coral rojo, blanco y en madreperla. Se dice que hay algo posible para todos los presupuestos y billeteras; vale al menos el intento de mirar y comparar precios.
Es importante también mencionar que desde La Riva parten además los ferrys diarios a lugares de interés como la isla de Hvar; son varios los programas que se ofrecen allí, a la ribera del mar y en distintos tipos de embarcaciones, aunque sea para una vuelta corta por el Adriático. Tomate tu tiempo para averiguar, comparar y decidir cual de las opciones por agua pueden ser de tu agrado... 

                   Lo Imprescindible n°3: Calle Marmontova
Esta peatonal que permite caminar sobre una extensa calle de mármol blanco es una de las lindas de Split. 
Se ubica fuera de las murallas del palacio y se planificó a raíz del crecimiento que tuvo la ciudad derivada del comercio con turcos y venecianos.
Nace o se funde según el sentido que quieras darle con la Riva marítima.
Es para caminar por ella de día o de noche. Siempre está llena de gente paseando, tomando un helado o degustando una de las ricas pizzas que se venden por porciones (aclaro que los croatas, pero en particular en Split son fanaticos de los helados y las pizzas por porción). Con respecto a las compras, se trata de admirar sus vidrieras, ya que se encuentran los negocios de primera linea mundial del diseño, pero hay opciones más válidas y para presupuestos más discretos como las tiendas de Gap, Benetton y Zara.

                        Lo Imprescindible n°4: La Plaza del Pueblo
Llamada tambien Pjaca (la j se pronuncia como i), es otro lugar para conocer, sentarse en alguno de sus bares, tomar un café o cenar en un ambiente agradable.
El espacio que hoy ocupa esta plaza fue mencionado por primera vez, en el siglo XIII, como la primera área habitada de la ciudad, fuera del Palacio de Diocleciano, que está muy cerca, ya que se ubica junto a la muralla occidental. 
En esta plaza se ubica el edificio gótico antiguo del Ayuntamiento. A su alrededor, hay palacios conservados de las familias nobles de la ciudad.
Se encuentra además el reloj de la ciudad, único por sus 24 horas en lugar de los 12 números habituales de este tipo de relojes.
Es uno de los pocos lugares donde confluyen los turistas y los habitantes de Split que buscan de lo mismo: un agradable entorno donde mirar y ser mirados, sentados en la mítica y anciana plaza de la ciudad. 


Datos del viaje a Croacia:

Fecha del viaje: Setiembre 2017
Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Turismo Pecom 

Tel: (54-11) 4324-4400.  Fax: (54-11) 4324-4401