jueves, 31 de enero de 2019

Split: la joya de Dioclesiano

Su Esencia:

Split es tan milenaria que debe su fama que a uno de los Emperadores Romanos de los primeros siglos de la Cristiandad.
Diocleaciano, fue emperador de Roma desde 284 hasta el año 305.
Era originario de la Dalmacia, lo cual explica su amor por esa tierra que hoy conforma parte de Croacia.
Si bien Diocleciano será siempre recordado por su crueldad para con los mártires cristianos, e inclusive hasta con su propia familia, lo cierto es que heredó a la Humanidad uno de los restos arqueológicos más valorados sobre el mar Adriático: el increíble palacio del Emperador. Mandó a construir su Palacio tras abdicar, a fin de pasar sus últimos años junto al mar y al recorrer sus restos, a pesar de haber pasado casi 2000 años, uno entiende bien el motivo. 
La propia ciudad de Split es hoy en día una urbe extendida e industrial, pero pese a los siglos transcurridos, su corazón se encuentra allí, a orillas del mar y el hecho de poder apreciarlo, bien vale la pena el hecho de llegarse hasta las costas de la ciudad. 
Su ancho paseo sobre el mar, sus peatonales de mármol puro y una integración de la historia nueva y antigua sin igual, te conquistarán no bien pises sus anchas baldosas por primera vez.
Lo Imprescindible n°1: El Palacio de Diocleciano.
Tal vez sorprenda el término palacio con el que se lo describe siempre, dado que el Emperador pretendió utilizarlo como residencia durante su retiro; lo cierto es que las primeras vistas que se tienen de los restos del palacio, hacen que uno divise una estructura maciza, más parecida a una fortaleza que a otra cosa. 
La historia no nos engaña del todo: la mitad de la estructura original era para uso personal de Diocleciano, mientras que el resto albergaba una guarnición militar.
Son los restos más completos de un palacio romano y debe ser valorado como tal por el lugar excepcional que este hecho ocupa en la herencia cultural mundial. Tal es su trascendencia, que en 1979 la Unesco declaró al conjunto histórico de Split, incluyendo el palacio de Diocleciano, como Patrimonio cultural de la Humanidad
Luego de ser utilizado por el Emperador, el palacio fue perdiendo su uso original; por siglos estuvo desocupado, hasta que tímidamente, el pueblo de Split se cobijó en la fortaleza misma buscando protección. 
Debido a que el palacio está construido con piedra caliza blanca local y mármol de alta calidad proveniente de las canteras de la isla de Brac, siempre fue muy apreciado por su resistencia y la nobleza de sus materiales. 
Aquellos que buscaron refugio entre sus paredes, no lo abandonaron; todo lo contrario, por generaciones los ciudadanos de Split han mantenido allí sus casas y negocios. Esto hace que hoy en día, puedas encontrar insertos en sus propias murallas mucho del movimiento social y comercial de la ciudad. Es una fusión que muy posiblemente no puedas ver en ninguna otra parte de Europa.
Como acceder: recomiendo iniciar el tour por el palacio a través de las Puertas Aenea, que dan al paseo marítimo de Split. Con casi 2000 años de antiguedad, son las puertas originales del Palacio y te sorprenderán al atravesarlas, por su tamaño colosal.
Inmediatamente al pasar por ellas, desembocarás en unas galerías de piedra que albergan parte del circuito para conocer las áreas privadas de Diocleciano, conocida como las Subestructuras, y un verdadero paseo de negocios bajo techo que te conducirán hacia el peristilo, la plaza interna del palacio.
Aquí te llamarán la atención la cantidad de puestos de joyerías y bijoux que ofrecen una de las riquezas marítima de la región: los corales, en especial los de color rojo tradicional y las madreperlas. 
Las áreas que sí o sí deberías procurar de ver dentro del complejo del palacio son éstas:



El Peristilo:
Si sigues el túnel convertido en paseo de compras desde las Puertas Aenea en linea recta, llegas al Peristilo, subiendo unos pocos escalones.
Es la plaza central del Palacio y tenía la intención de resaltar la figura del Emperador, ya que era aquí donde sus súbditos podían rendirle sus respetos y en cierta forma, venerarlo. 
Hoy en día es el lugar donde confluyen la Catedral de Split, la escalera que une con las Subestructuras y el Vestíbulo.
Es a su vez, uno de los sitios más emblemáticos y fotografiados de Split, elegante, todo construido en mármol blanco, los ojos no se alcanzarán para apreciar esta belleza al aire libre; se lo considera el corazón de la ciudad y donde la misma vida moderna permite tomarse un café en los escalones que bordean al Peristilo mismo, todo bajo la mirada eterna de la esfinge oscura que ha permanecido en reposo desde que la tallaran, hace más de 3.500 años atrás. 


 
El Vestíbulo:
Unos escasos escalones conduce desde el Peristilo. Estos escalones están ubicados justo arriba de la escalera de piedra que te permitió llegar desde el túnel de las subestructuras hasta el Peristilo.
Desde el exterior es rectangular, pero en el interior, se trata de un circulo perfecto, que te impresionará no bien puedas acceder a él. 
Hay que imaginarlo en su siglo de gloria: nichos semicirculares con estatuas bajo una inmensa cúpula. Su función era ser la recepción de las áreas residenciales del Palacio. 
Es común que durante la mañana, puedas encontrar algún grupo coral; sorprende que pese a ser una ruina de la estructura original, conserva una acústica maravillosa.

 La Catedral de San Duje o San Domnius:
Es probablemente el más bello edificio del complejo y es fácilmente ubicable ya que el ingreso del mismo da a la plaza central o Peristilo. 
Fue originalmente el mausoleo del emperador Diocleciano; pareciera que la Historia tomó revancha sobre él que fuera un perseguidor de los cristianos. El edificio fue convertido en catedral en el siglo VIII y se lo considera una de las catedrales más pequeñas del mundo. 
Llama la atención que su planta es octogonal. En el exterior, fue rodeado de un pórtico de 24 pilares. El interior, también de forma circular es para admirar por su decoración: las columnas corintias de granito rojo, el púlpito con el águila romana, los medallones con cintas que según la tradición de Split representan a Diocleciano y a su esposa, son imperdibles. Lo mismo que la famosa puerta de nogal tallada en 1214, por un artista oriundo de Split y donde en catorce secciones se representan escenas de los Evangelios.
Desde la entrada la Catedral, flaqueada por la esfinge de granito oscuro, se puede apreciar desde una perspectiva más alta el Peristilo. 
Pero si de verdad quieres obtener una vista magnifica de la ciudad, puedes subirte al campanario de la Catedral de 57 mts de altura. Comenzado a construir en el siglo XIII, es el edificio medieval de la costa dálmata por excelencia. 

Las Subestructuras:
Originalmente, estas salas tenían como función la de ser el área de almacenaje, pero dado que se ha comprobado que son una replica de las piezas superiores que pertenecían a las cámaras privadas, bien sirve visitarlas para tener una idea de las dimensiones del palacio. 
Por siglos se utilizaron estos enormes ambientes como depósitos de basura por los propios locales que fueron mimetizando los restos del palacio con las casas circundantes, hasta que a mitad del siglo XIX se comenzó con la limpieza y restauración.
Hoy en día se utilizan para exhibiciones de Arte y presentaciones gastronómicas.
La forma de ingresar a ellas es bajando las escaleras del Peristilo o ingresando desde la Puerta Aenea, sobre la rivera de Split.

Templo de Júpiter.
Una calle muy estrecha conduce desde el corazón del peristilo hasta este Templo. Su planta es rectangular y se lo conoce con ese nombre, ya que se utiliza para el culto al dios romano Júpiter. Dado que el templo se ubica como en una especie de podio, con un pórtico hermoso de seis columnas y bellamente tallado es fácil de detectar.
Es más, podrás reconocer al templo fácilmente, también cuando adviertas primero la esfinge de mármol oscuro de más de 3500 años de antigüedad, que proviene de Egipto y que descansa desde hace siglo delante de la puerta del Templo, como si fuera su particular custodio... Esta esfinge es una de las tres que el propio Diocleciano mandó a traer hasta su palacio. La otra se ubica en el peristilo frente al ingreso a la Catedral, mientras que la tercera se encuentra en el museo de la ciudad. 
El templo de Júpiter ha sobrevivido a la destrucción, ya que fue transformado en Baptisterio en la Edad Media. Hoy, en el interior, se encuentra una estatua de San Juan el Bautista de Ivan Mestrovic, artista croata, la cual domina gran parte del espacio y es verdaderamente para admirar.


Lo Imprescindible n°2: El Paseo sobre el mar.
Conocido también como La Riva de Split, es el paseo marítimo y espacio publico más conocido e importante de la ciudad.
Corre entre la fachada meridional del Palacio de Diocleciano (por donde se ingresa a los sótanos) y la orilla junto al mar.
Se trata de una zona peatonal, adornada por una fila de bares y restaurantes y otra fila llena de puestos de venta de artesanías y souvenires.
Es idea para un café matutino o un trago o un helado por la tarde. 
El paseo está construido sobre elegantes bloques de mármol y una hilera de palmeras y modernos reflectores le otorgan un aire todavía más distinguido.
Los atardeceres son gloriosos, en especial cuando las nubes se tornan rosadas por el sol en declive y el reflejo sobre el Adriático... 
No te pierdas de admirar las vidrieras de las joyerías, aunque sea por gusto y para apreciar algo bonito... en Split abundan los trabajos en coral rojo, blanco y en madreperla. Se dice que hay algo posible para todos los presupuestos y billeteras; vale al menos el intento de mirar y comparar precios.
Es importante también mencionar que desde La Riva parten además los ferrys diarios a lugares de interés como la isla de Hvar; son varios los programas que se ofrecen allí, a la ribera del mar y en distintos tipos de embarcaciones, aunque sea para una vuelta corta por el Adriático. Tomate tu tiempo para averiguar, comparar y decidir cual de las opciones por agua pueden ser de tu agrado... 

                   Lo Imprescindible n°3: Calle Marmontova
Esta peatonal que permite caminar sobre una extensa calle de mármol blanco es una de las lindas de Split. 
Se ubica fuera de las murallas del palacio y se planificó a raíz del crecimiento que tuvo la ciudad derivada del comercio con turcos y venecianos.
Nace o se funde según el sentido que quieras darle con la Riva marítima.
Es para caminar por ella de día o de noche. Siempre está llena de gente paseando, tomando un helado o degustando una de las ricas pizzas que se venden por porciones (aclaro que los croatas, pero en particular en Split son fanaticos de los helados y las pizzas por porción). Con respecto a las compras, se trata de admirar sus vidrieras, ya que se encuentran los negocios de primera linea mundial del diseño, pero hay opciones más válidas y para presupuestos más discretos como las tiendas de Gap, Benetton y Zara.

                        Lo Imprescindible n°4: La Plaza del Pueblo
Llamada tambien Pjaca (la j se pronuncia como i), es otro lugar para conocer, sentarse en alguno de sus bares, tomar un café o cenar en un ambiente agradable.
El espacio que hoy ocupa esta plaza fue mencionado por primera vez, en el siglo XIII, como la primera área habitada de la ciudad, fuera del Palacio de Diocleciano, que está muy cerca, ya que se ubica junto a la muralla occidental. 
En esta plaza se ubica el edificio gótico antiguo del Ayuntamiento. A su alrededor, hay palacios conservados de las familias nobles de la ciudad.
Se encuentra además el reloj de la ciudad, único por sus 24 horas en lugar de los 12 números habituales de este tipo de relojes.
Es uno de los pocos lugares donde confluyen los turistas y los habitantes de Split que buscan de lo mismo: un agradable entorno donde mirar y ser mirados, sentados en la mítica y anciana plaza de la ciudad. 


Datos del viaje a Croacia:

Fecha del viaje: Setiembre 2017
Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Turismo Pecom 

Tel: (54-11) 4324-4400.  Fax: (54-11) 4324-4401

jueves, 27 de diciembre de 2018

Dubrovnik: la reina del Adriático

Su Esencia:


Es la joya del turismo en Croacia y al llegar uno advierte a los pocos minutos el motivo. Dubrovnik es una ciudad amurallada enclavada entre las colinas y el mar, en una posición tan escénica como perfecta.
La ciudad ha estado por siglos al alcance de la mano, allí, frente a las costas italianas, cruzando el Adriático, ha merecido por si sola disputarle el lugar de honor y riquezas a la Serenísima de Venecia misma, pero como suele pasar, el cine o en este caso la televisión, nos ha hecho redescubrir maravillas que este mundo ya nos ofrecía. 
En los últimos años, Dubrovnik ha sido uno de los escenarios principales de la serie Game of Thrones, (Juego de Tronos) transmitida por la cadena HBO; sus murallas antiguas, sus calles empedradas, sus torres, sus defensas y sus construcciones de piedra han servido para transformase en Desembarco del Rey, donde el Trono de Hierro es disputado por las familias nobles de la saga de George R.R. Martin, de la cual confieso que soy fanática también.
La ausencia total de autos en el casco antiguo y la construcción en perfecto estado de conservación luego de la Guerra de los Balcanes de los 90', las vistas al mar y desde el mar hacia la ciudad, hacen que Dubrovnik sea un destino para enamorarse y prometer regresar a él. Contiene en sí misma la ilusión de transportarte a otro tiempo, con la sensación de poderío y de estar frente a un tesoro cultural único e irrepetible. 
Espero, amigo viajero, que tengas la fortuna de llegar hasta sus murallas y perderte en ellas.... la ciudad provoca en uno que se recupere esa capacidad de asombro que los viajeros que ya acumulamos ciertas millas tendemos a perder un poco; demuestra por tanto con ello que viajar y maravillarse con sitios como éste, sigue siendo uno de los placeres más gratificantes a los que podemos anhelar....
Mi consejo es que en lo posible dediques dos días completos para caminar y sacarle provecho a la ciudad. Si llegas en un crucero y Dubrovnik es uno de las escalas, no pierdas un minuto: bájate primero y súbete último. Te garantizo que será una de las mejores experiencias que podrás tener.... 


Lo imprescindible n°1: recorrer la Muralla.
No puede decirse que uno ve realmente Dubrovnik hasta que no se suba a sus murallas... es un palco de lujo para apreciar la ciudad desde las alturas.
Mide alrededor de 2 kms y se puede decir que abraza a toda la ciudad; debido a ello son inacabables las tomas desde distintos ángulos y sentirás extasiado tu espíritu al contemplar Dubrovnik bajo tus pies.
Casi pueden tocarse con la punta de los dedos, los campanarios de las iglesias, las tejas rojas de sus edificios que parecen un rompecabezas, las fortalezas sobre el mar, las colinas que rodean la ciudad, la isla de Lokrum frente al puerto, las calles internas y sinuosas cercanas a tí y la bella calle Stradum... la muralla tiene una altura que puede llegar hasta los 25 mts en los torreones o vigías más importantes, hay lugares más amplios donde caben 3 personas hombro contra hombro y pasajes más estrechos que apenas si pasa una. Es hermosa la experiencia, pero también demandante en tramos con peldaños centenarios. Sin embargo está en perfectas condiciones para recorrerse y debes dedicarle al menos una hora y media para sacarle jugo.
Hay 3 accesos para subir a la misma: una puedas encontrarla apenas pasada la entrada principal a la Ciudad Vieja, que es la Puerta de Pile. Hay una caseta de venta frente a la Gran Fuente de Onofrio, bajo la sombra del monasterio de los Franciscanos.
Tip esfuerzo físico: comenzar el recorrido por la zona de Pile, demandará ir más en ascenso que si comienzas el paseo por alguna de las otras dos.... queda a tu elección.
Las otras dos entradas están próximas al Fuerte de San Juan, (es la que yo utilicé, tendrás que preguntar un poco por ella ya que está casi escondida en una callecita estrecha) y la otra al noreste (en la Torre de San Lucas), cerca de la puerta de Ploče.
El valor de la entrada está cercano a los 12 euros.


Lo imprescindible n° 2: El antiguo Puerto.
Tres arcadas contiguas marcan el corazón del puerto, o lo que hoy se considera la actual marina. 
Es una zona para pasear, contratar alguna vuelta en bote y comer, ya que los restaurantes con especialidad en productos de mar se encuentran aquí. 
Asegúrate de rodear la torre de entrada al puerto y caminar por el espigón que se hunde en el Adriático, para obtener una de las mejores tomas de la ciudad.

Lo Imprescindible n°3: la Calle Stradum
Es quizás la más importante de la ciudad. Sus grandes bloques de mármol han sido pulidos por siglos de caminantes que recorren esta calle. 
Se extiende desde la Puerta de Pile hasta el antiguo Puerto, a lo largo de unos 300 mts. Los edificios venecianos más bonitos y los negocios más importantes se ubican sobre Stradum, junto con venta de helados, dulces y chocolates. Para recorrerla con gusto de día y noche.
Paralela a la calle Stradum, de cara hacia la Torre del Reloj, la primera calle a tu izquierda está repleta de bares y restaurants; son vías peatonales muy angostas donde pululan las mesas y los turistas, pero tienen el sabor y color verdadero de la ciudad... también desde aquí podrás apreciar las largas y estrechas escalinatas que son una delicia para fotografiar...
Bonus track: Reloj de la ciudad: 
Si caminas por la calle Stradum desde la Puerta de Pile, vas a notar que esta calle finaliza donde se encuentra un alto campanario de 31 mts de alto, de color blanco. En la fachada que da sobre Stradum, se encuentra el reloj que marca la hora de la ciudad. El campanario fue instalado entre 1444 y 1445 renovada en 1929 y luego de la Guerra de los Balcanes, cuando dos misiles afectaron seriamente la estructura y la campana. Hoy día sigue dando la hora y embellece uno de los ámbitos más bellos y próximos a la Catedral.
Lo Imprescindible n°4: Convento de los Franciscanos.
No bien uno atraviesa la Puerta de Pile, se encuentra con el nacimiento de la calle Stradum. Allí hacia la derecha, se ubica la Gran Fuente de Onofrio (que hoy en día apaga la sed de los visitantes de la ciudad); hacia la izquierda, una de las entradas a la muralla de la ciudad y junto a ella, la Iglesia de la Santa Salvación y el Convento Franciscano de los Hermanos Menores, que data del año 1317.
El Convento merece una visita en sí mismo por dos motivos principales: su claustro del siglo XIV es una muestra del talento de los constructores locales y una vez dentro, es posible conocer la legendaria farmacia o boticario de los franciscanos, donde se dice, todavía se elaboran jabones y esencias siguiendo la receta de hace siglos sin haberse nunca alterado. Son famosos los jabones con el nombre de la ciudad para comprar y regalar como souvenir típico de la ciudad.
Otro dato para conocer son las salas del convento habilitadas como museo, con relicarios, retablos antiguos y algunos vestigios que se conservan como testimonio del asedio que sufrió la ciudad en el año 1991 en la Guerra de los Balcanes.

Lo Imprescindible n°5: Palacio del Príncipe
Es simple, pero señorial, en el que estaba la sede del Gobierno, era el corazón de la República Libre de Dubrovnik. Sobrevivió a la explosión de su propio polvorín en 1435 y a un importante terremoto en 1867, y hoy en día sigue deslumbrando con la belleza de los arcos y capiteles de su fachada. Es digno rival de las construcciones más emblemáticas de Venecia y permite advertir la preponderancia que la ciudad jugaba en su época de esplendor.
En el interior del Palacio funciona el Museo de Historia de la ciudad. Aunque no quieras ocupar parte de tu tiempo en recorrerlo, al menos, ingresa al edificio para ver su patio y la bella escalinata que conduce al piso superior.
Lo Imprescindible n° 6: La Catedral
La catedral de la Asunción de la Virgen María, es el principal edificio católico de la ciudad. Ya en el siglo VI se había comenzado su construcción en estilo bizantino. Siglos más tarde, a partir del XII fue reconstruida siguiendo los cánones románicos. Cuenta la leyenda, que Ricardo Corazón de León fue salvado de un naufragio frente a la ciudad y hizo una gran donación en agradecimiento para la construcción de la misma. 
Hoy por hoy, lo que vemos es de estilo barroco, ya que el antiguo edificio fue destruido en el terremoto de 1667 que azotó a Dubrovnik.
El interior es luminoso, de colores claros y elegante como los grandes edificios monumentales de la ciudad. A la izquierda del altar principal, en una capilla barroca, se encuentra ubicado el Tesoro, que alberga las reliquias sobrevivientes del terremoto, como los restos de San Blas, patrono de la ciudad. Se encuentra también una pintura de Tiziano del año 1552, que trata de la Asunción de María, haciendo honor al nombre del templo.
La Catedral es también fácilmente distinguible desde las murallas, ya que su cúpula exterior es de color azul, lo cual crea un contraste contra los tejados rojos del resto de edificios que la rodean.


Otras opciones:
Fortaleza de Lovrijenac
Daría la sensación al verla imponente avanzar hacia el mar, que se trata de una extensión de las murallas de la ciudad, sin embargo se sitúa fuera de la ciudad, más allá de la Puerta de Pile y se eleva sobre un acantilado de más de 37 mts de altura.
En sus épocas de gloria, controlaba el acceso a la ciudad, tanto por tierra como por mar.
Para acceder, hay que seguir las instrucciones desde la Puerta de Pile.

El funicular: 
También llamado teleférico o cable car, es una de las atracciones, en especial si dispones de tiempo para ver el atardecer desde los cerros que rodean la ciudad.
Las vistas que se obtienen de Dubrovnik a medida que va ascendiendo o cuando la ciudad comienza a prender sus luces, es algo que merece la pena visitarse.
Para ubicarlo, tienes dos formas;
a) mirando de frente hacia la Puerta de Pile, no entres a la ciudadela, si no que bordea las murallas hacia tu izquierda, en sentido contrario a la fortaleza de Lovrijenac. Debes andar bastante serán unas cinco cuadras largas, pero no vas a perderte porque está pasando la estación de bomberos.
b) otra forma es estando en el corazón de la ciudad, sobre la calle Stradum, ubicar cerca de las calles que atraviesan la peatonal, dos o tres antes de llegar a la plazoleta de la Catedral, la escalera que te conduce hacia una de las puertas más pequeñas de la muralla. Otro dato es preguntar por el shop oficial de Game of Thrones que tiene el Trono de Hierro para sacar fotos. Este shop está ubicado sobre la misma escalinata que te lleva directamente hacia la boletería del funicular.
Si planeas conocerlo por la tarde, te recomiendo ir con anticipación, ya que es mucha la gente que seguramente tendrá la misma intención que tú y las colas son largas. Una vez arriba, hay dos terrazas, con bar, shop y sanitarios, muy buen puesto todo y un paseo en sí mismo. La contra es que el funicular no funciona cuando hay viento.
Cuando yo fui en setiembre 2017, la entrada rondaba los 12 euros.
 

 Hotel Argentina:
Del mismo lado izquierdo de la muralla, mirando hacia el mar, que utilizaste para encontrar el teleférico, puedes seguir caminando, pasar además la playa publica de la ciudad y preguntar por el Hotel Argentina.
Es una salida quizás más romántica si se quiere disfrutar de un rico té o unos tragos sobre su terraza, abierta al publico. 

Isla de Lokrun:
Otra opcion que puedes contratar en el puerto es la de pasear en barco por las costas de la ciudad. Si el tiempo lo permite, es una manera formidable de apreciar las murallas de la ciudad desde el mar, y si te animas, visitar la isla Lokrun que se encuentra justo enfrente de la ciudad antigua. Lokrun es muy pequeña pero rica en historia. Los puntos más importantes son el Monasterio Benedictino, al que se llega atravesando los Jardines de Maximiliano.

Caminata de noche:
Una buena opción al terminar la visita del funicular, es quedarte paseando por la ciudad de noche. El movimiento de los bares, los negocios abiertos, los lugares emblemáticos iluminados, la música de violines o algún saxo perdido, hacen que quedes embelesado con la belleza nocturna de Dubrovnik.
 Tours de Juego de Tronos:
La popularidad de la serie de HBO ha revitalizado la ciudad que ha servido en muchas de sus tomas para presentarla como Desembarco del Rey. No es de extrañar por ello, que haya una gran variedad de tours, que puedes contratar en la plaza que se extiende entre la Puerta de Pire y la Fortaleza por unos pocos euros. Son del estilo walking tours, y los guías son variados: hay algunos ataviados como los Lannister, mientras que otros son más tradicionales en su vestimenta; como sea, prometen ya sea a la mañana o por la tarde, conducirte a las locaciones especificas donde se filmaron varias escenas y descubrir más secretos de esta ciudad, de por sí, fascinante. 


Datos del viaje a Croacia:

Fecha del viaje: Setiembre 2017
Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Turismo Pecom 

Tel: (54-11) 4324-4400.  Fax: (54-11) 4324-4401