Serie Islas Griegas: Rodas, la isla "leyenda" del Egeo

Su Esencia:
La bruma de la historia envuelve a Rodas.
Ya al aproximarse el crucero, los vestigios magníficos de la isla salen a la luz.
Fue maravilla de la Antiguedad en tiempos del Coloso; urbe de vanguardia en tiempos helénicos, y ciudad fortaleza bajo el dominio de los Caballeros Templarios....
Pocos lugares ofrecen tantos vestigios de civilización y tan rico legado. 
Hasta el Astro Sol reconoce las bondades de Rodas y hace lucir su luz durante casi 300 días al año, no en vano se la conoce también como "La Isla del Sol"

Ubicación: Rodas se encuentra en el archipiélago del Dodecaneso y es una de las islas más grandes de Grecia.  No está lejos de las costas turcas; la separan poco menos de 20 kms. Cuenta con aeropuerto internacional y un gran puerto que permite a los cruceros apoyar sus planchuelas para el desembarco en los grandes espigones diseñados a tal fin, a metros nada más de restos de sus defensas medievales. 


Lo Imprescindible n°1: 
Lindos
Para llegar a Lindos hay que hacer en auto un camino que demanda unos 20 minutos aproximadamente desde el puerto, entre pueblecitos de casas blancas. 
Lindos fue una de las más importantes ciudades de la Grecia antigua y capital de Rodas.
Hoy en día el pueblo se extiende sobre una larga bahía y es una mezcla de casas de pescadores y artesanos.
Pero el gran atractivo de Lindos consiste en su Acrópolis, la cual está ubicada sobre la colina justo detrás del pueblo, a 116 mts sobre el nivel del mar.
Los restos  helénicos dominan el paisaje y tienen una doble riqueza: la Acropolis está totalmente amurallada por defensas construidas en la época medieval (siglo XIII) por los Caballeros de San Juan; hecho que la hace única al unir ambos períodos históricos. Y una vez que el viajero llega hasta las ruinas, bien en lo alto por lo que son verdaderas terrazas, las vistas del Mar Egeo y de las costas de Rodas son inolvidables. 

Cómo llegar:
Para llegar hasta la Acrópolis hay que subir varias decenas de escalones y transitar por un camino de piedra que se torna muchas veces angosto;  (recuerda por momentos el tramo del camino del Inca que se extiende desde la Puerta del Sol hasta Macchu Picchu).
El camino nace en el corazón comercial del pueblo, en la plaza principal. 
Debido a que puede resultar difícil para personas con problemas de movilidad, está la opción de hacer el recorrido a lomo de uno de los simpáticos burritos que se alquilan en el comienzo del ascenso.
El paseo en sí es sorprendente por la perspectiva que va proporcionando poco a poco del pueblo de Lindos, por el paisaje verde que ofrecen sus laderas con pinos y por los trabajos artesanales que los lugareños ofrecen.
Si vas en burro, puedes llegar hasta la entrada al parque arqueológico. Allí tienes que comprar los tickets y una vez pasados los molinillos de control, te encontrarás con las murallas de la Fortaleza de los Caballeros de San Juan. Tras la caída de Jerusalem en las Cruzadas, la Orden construyó esta fortaleza en Rodas y un Castillo impresionante en el casco histórico de la ciudad, en el siglo XIII. En 1522 los Caballeros serían expulsados de Rodas nadie menos que por Solimán El Magnítfico, recluyéndose su Orden en Malta.
Sin embargo, su legado es imponente: la fortaleza deslumbra con sus torres redondeadas y sus minaretes de defensa.
Para acceder a la Fortaleza, hay que ascender por una escalera tallada en piedra, sin baranda, que puede generar cierto vértigo por lo que hay que andar con cuidado.
Antes de subir por esta escalera, tómate un tiempo para apreciar el maravillo bajorrelieve en la pared gris de la colina, que simula una antigua galera del tiempo de los cruzados.

Qué ver:
Una vez que atraviesas los restos de la Fortaleza y sus cámaras de techos altos, aparecerá antes sus ojos restos del esplendor que alguna vez fue la Acrópolis.
La stoa helenística, del 200 a.C., es una especie de terraza enorme que se extiende por 87 mts y con 42 columnas asombra al visitante y una vez que asciendes los escalones previos que te llevan a ella, vas a encontrarte con maravillosas vistas del Egeo y las costas de Rodas.
Si asciendes nuevamente varios escalones inmensos y muy anchos, llegarás al punto más alto de la Acrópolis.
El templo dórico de Atenea Lindia, data del 300 a.C., y está en el punto más alto. Contiene todavía en el espacio en el cual se extiende, una mesa de  ofrendas y la base de la estatua de Atenea.
Qué comprar:
En el camino me sorprendieron sobre todo los trabajos de bordados locales. A medida que uno transita el camino del pueblo de Lindos hasta la Acropolis, vas a encontrar negocios con tejidos y bordados impresionantes. 
No contentos con exhibirlo así, las vendedores locales extienden sus maravillosos trabajos en la ladera de la colina de la Acropolis. El blanco brillante y los colores de los bordados resaltan a través del verde del camino y del bosque que hace más fresco tu andar....
Tema precios es muy variable y aquí tienes que apostar a hacer algo de regateo. No mucho porque el trabajo vale lo que cuesta, pero hay que recordar que los precios son en euros y por tanto, no muy baratos para quienes somos oriundos de países fuera de la Unión Europea.
Si tu presupuesto es mayor y tu debilidad son las joyas, Rodas no te defraudará. En el camino hacia la Acrópolis y en pleno centro de Lindos encontrarás vidrieras que te dejarán literalmente con la boca abierta. Aunque sea, dedíquenles un par de minutos para admirar tus bellezas.

 Costos:
La entrada a la Acropolis de Lindos cuesta 6 euros. La excursión de medio día a Rodas comprada a bordo del Crucero ronda los 55 euros por persona.

Bonus Track
En el centro del pueblo de Lindos, se encuentra la iglesia de Santa Maria, distinguible por su alto campanario que sobresale por arriba de las casas bajas del vecindario. El camino sinuoso y de escalones que hay que seguir para subir a la Acropolis pasa por el pasillo que lleva hasta la iglesia, así que se puede visitar sin alejarse uno demasiado.
Recomiendo visitarla por los increíbles frescos de sus paredes y la belleza sin pretensiones de su acogedor interior. Para entrar debes usar faldas largas si eres mujer. Un pañuelo amplio o pashmina puede servirte para adaptar tu vestimenta a tal requerimiento.

Lo Imprescindible n°2: 
El casco antiguo de Rodas

El Palacio del Gran Maestre
Es uno de los símbolos de Rodas y testigo de un pasado de esplendor de la isla. 
Fue construido entre los siglos XIV y XV por la Orden de los Caballeros de San Juan. El palacio en sí en un complejo de edificios enmarcados dentro de una muralla excepcional, en el cual destaca el bello castillo medieval. Sufrió los mil y un asedios por parte de los otomanos, hasta que finalmente fue conquistado por los turcos en 1856. A comienzos de la Segunda Guerra Mundial fue reconstruido para que sirviera como residencia al rey Victor Manuel II. Mussolini lo utilizó para sus vacaciones de verano. Gracias a ello puede decirse que su legado ha llegado hasta nuestros días y puede disfrutarse de su arquitectura. 

La Calle de los Caballeros
Se dice que es la calle medieval, mejor conservada de Europa y uno al caminar por sus calles empedradas, reconoce que es cierto. 
Era famosa por albergar las posadas que alojaban a los caballeros de acuerdo a la Nación a la que pertenecieran y que integraban la Orden. 
Si bien tiene una longitud de 200 mts, y un ancho de 6, parece más extensa al recorrerla. Recomiendo hacerlo pausadamente para disfrutar de las fachadas y algunos patios internos que se ven desde la calle y que hoy en día pertenecen a familias de Rodas que viven allí.
Es fácil de ubicarla porque conecta directamente con el Palacio del Gran Maestre.

El Hospital de los Caballeros
Es la tercera joya del casco antiguo y se encuentra enmarcada en una de las plazas más bellas de Rodas.
Fue construido en el siglo XV como Hospital de la Orden de los Caballeros de San Juan. 
Se dice que desde el Gran Maestre hasta el más humilde de los servidores tenían la obligación de atender a los enfermos que llegaban a sus puertas. 
Es un amplio edificio de dos plantas y patio interior situado al principio de la calle de los Caballeros. Es muy recomendable visitar su interior y el espacio destinado a lo que era la capilla. Pero su visita tiene un plus: hoy en día alberga el Museo Arqueológico que acoge una excelente colección de piezas antiguas y famosas, entre las que destaca la Afrodita de Rodas del siglo I a.C.
Al salir, no te prives de sentarse un ratito en los cafés y bares de la plaza. El color local bello de Rodas te envolverá con su embrujo y disfrutarás de un momento único.

Lo Imprescindible n°3:  
la Rodas sobre el mar
Puede decirse que el corazón mercantil de Rodas se encuentra en las calles que están más cercanas al mar y en el paseo que bordea su línea costera, casi a la par de las murallas antiguas de la ciudad.
Desde el puerto de cruceros puede caminarse siempre hacia la derecha y pasar la pequeña playa del casco histórico, volver a entrar a la parte antigua por los grandes arcos de piedra de la muralla o simplemente disfrutar de la brisa marina que baña toda Rodas.
En el paseo junto al mar puedes encontrar pintorescos barcos que venden miles de esponjas y bijoux hecha a base de corales y conchas marinas, puedes tomar un helado o un refresco o incluso contratar un pequeño paseo para bucear o ver la ciudad desde el mar en un pequeño yate.
Si sigues caminando un poco más verás la entrada del puerto antiguo de Rodas, actualmente custodiado por los "pilares" del Coloso.
Se trata de dos columnas de piedra rematadas por las figuras de dos ciervos de bronce. Cuenta la leyenda que marcan el lugar exacto donde se erigía en la Antiguedad la estatua del coloso de 37 metros de altura; su fama legendaria ya lo incluía dentro de las siete maravillas del Mundo Antiguo. El Coloso era tan alto, que permitía que los barcos pasaran por debajo de sus piernas. Se dice además que en su mano derecha sostenía una gigantesca antorcha que oficiaba como faro para los navegantes de antaño...



Datos del viaje a Grecia:

Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Sintectur

Crucero por las islas Griegas: MS Celestyal Cruises (ex Louis Olimpia)

El porqué de la nota:
Reconozco que a priori escribir sobre un crucero no encajaría en los ya tradicionales posts del blog, pero advertí antes de hacer mi viaje por Grecia y Turquía en Septiembre  del 2014, que había muy poca información disponible sobre esta línea de cruceros que hasta muy poco tiempo se llamaban Louis Cruises y ahora fueron rebautizados como Celestyal Cruises.
La Louis ha sido desde hace tiempo una línea muy ofrecida al público argentino y creo también latinoamericano, en especial cuando el recorrido por Grecia abarca varias de sus islas, por lo que espero que la nota sea de utilidad a futuros viajeros.
Con excepción del crucero que había tomado por el río Nilo en Egipto años atrás, era la primera vez que tomaba este tipo de viajes, de modo que la corta experiencia de 4 días me sirvió para entender la dinámica a bordo y transmitirles de la mejor manera mi experiencia. 

El barco:
El Louis Olimpia en el que yo navegué es un barco que pertenece ahora a la línea Celestyal Cruices (http://www.celestyalcruises.com/en/index.html). 
Cubre generalmente el trayecto entre la costa griega de Kusadasi hasta Mykonos, pasando por distintos puertos en su recorrido de 4 días (hay una opción de 3 días o 7 días, pero a bordo del crucero Crystal). Yo tomé el crucero en Kusadasi y seguí hasta Atenas, donde no bajé en el Pireo para poder ir hasta Mykonos con el mismo crucero.
Gracias al trayecto pautado, pude conocer además, las islas de Patmos, Rodas, Creta y Santorini
El Olimpia (llamado así en honor a la madre de Alejandro Magno, y que de paso les comento que también es el nombre de mi mamá), tiene una capacidad de 1664 pasajeros. Cuenta con 724 camarotes con baños en suite, TV radio y aire acondicionado (aclaro que todo el barco cuenta con aire acondicionado).
Entre los "facilities" presenta:
- un restaurant a la carta  
- un restaurant buffet en el deck 9 de la piscina.
- dos lounges
- cinco bares
- casino y oficina de fotos,
- sauna, gym, sala médica, spa y area de masajes
- peluquería.
- área de internet
- sala de conferencias
- teatro
- duty free 
- agencia de viajes.
El check in:
Al llegar al puerto de Kudasasi debes dejar el equipaje en la zona de parking; cómo yo viajaba en grupo, empleados del crucero colocarán una etiqueta en cada valija con el número de habitación para que fueran llevadas directamente al camarote.
Por mi parte, tuve que hacer un check in provisorio al lado del barco, en los espigones del puerto, donde se me entregó la llave, tuve que dejar en custodia mi pasaporte (me fue devuelto recién al terminar el crucero), una tarjeta identificatoria para consumos y una carpeta con información de interés y el programa de actividades para ese primer día.
Reunión de Inducción:
Con la llave en mano, fui hasta mi habitación y tuve que buscar el salvavidas que estaba en la cabecera de mi cama.
Es obligación del pasajero asistir a una reunión explicativa no bien uno ingresa al crucero en una de las salas de conferencias (en mi caso me tocó en el 7° piso).
Allí personal del barco explica dos cosas:
* cómo son las señales de alarma para reconocerlas
* cómo se coloca correctamente el salvavidas en caso de urgencia.
Hay aclaraciones además sobre areas comunes del barco y excursiones opcionales que el crucero ofrece en su recorrido.
Sistema de bebidas y tarjeta identificadora:
En la misma reunión de inducción, se suele explicar cómo funciona el sistema de bebidas (yo no lo tenía incluido en mi paquete desde Argentina). Existe un paquete para bebidas no alcohólicas y otro para bebidas alcoholicas. 
Abonando ya sea un paquete u otro, los consumos se van cargando en una especie de tarjeta de credito la cual contiene los datos del pasajero y sirve además como control a la hora de pasar por los escaneres de seguridad al bajar o subir de nuevo al crucero.
No conviene perderla, porque de lo contrario, hay que abonar 300 euros de multa. Pero hay que llevarla siempre encima, cada vez que uno pide una bebida, le será requerida para chequear el régimen y cargar el consumo.
Depósito de valor requerido:
Es necesario pasar por Recepción para dejar un monto de dinero en efectivo como garantía del crucero. No hay un monto determinado: pueden ser 30, 50 o 100 euros. Al terminar la travesía, los consumos no cubiertos del paquete de bebidas o algún otro extra se descuentan de dicho depósito. En caso que el saldo sea un excedente, se devuelve el mismo al pasajero.
El servicio de cajas de seguridad es a través de recepción y ronda los 7 euros por día.

Comida:
Restaurant a la carta del crucero: ofrece dos turnos para el almuerzo y la cena. No es necesario reservar, pero puede que tengas que hacer un buen rato de cola en especial en la cena si no vas temprano.
Si viajas con amigos, conviene pautar un horario y encontrarse en el lobby exterior del restaurant, ya que si uno va solo o simplemente con otra persona, los camareros ubican a los comensales en cualquier mesa, sin posibilidad de elegir y de acuerdo a la disponibilidad de asientos. Esto puede ser agradable o no, dependiendo si te gusta o no interactuar con gente de otros idiomas y nacionalidades. Para mí, resulta siempre una grata experiencia.
Se presenta un menú con tres opciones para la entrada, el plato principal y el postre y uno puede elegir lo que apetezca. Todas las veces que comí allí, me atendieron muy bien y eran buenas opciones; se sirven sopas, antipastos, pastas, carnes (pollo y pescado principalmente), frutas o postres regionales.
Existe pautado siempre en el trayecto del crucero, un día de comida griega y la noche del Capitán. Si bien no es necesario ir de extrema etiqueta, hay que cuidar un poco más el atuendo, en particular los hombres ya que no pueden ingresar en shorts.
Restaurant buffet: en la cubierta 9, tras el bar Helios, ofrece por las noches menús más rápidos y no tan elaborados. El ambiente es más distendido y la vestimenta requerida, informal.

Restaurant de comidas rápidas: proximo a la pileta, al mediodía, está la opción de recurrir a un menú más "chatarra", pero delicioso por igual (hot dogs, hamburguesas, papas fritas, rolls de pollo que los recomiendo y algun que otro postre bomba).
Bares: el bar Helios ubicados junto a la piscina es rápido y ofrece una amplia selección de bebidas. El bar del piso 5, proximo al teatro es también meritorio para visitar; con un marcado estilo marinero, es ideal para las fotos....
No olvides de subir hasta el bar de la plataforma 12, con un bello mirador hacia la piscina y hacia el mar. Atención de primera, buenos asientos y buena onda en todo momento...

Camarotes


El crucero Olimpia no presenta camarotes con balcón (o al menos yo no los descubrí). Hay distintos tipos que se vinculan más que nada con el costo. Hay cabinas internas y externas. Recomiendo siempre que sean externas, por una cuestión más que nada de no sentirse encerrado. 
Las de clase X/B presentan la clásica ventana redonda de ojo de buey. Las categorías X/C y X/D tienen ventana. En promedio tienen un tamaño de 11,5 mts cuadrados.
Son estrechas y bastante austeras pero teniendo en cuenta que se trata de un crucero corto y que uno no está mucho en el barco, pueden tolerarse bien.
Cada camarote tiene asignado una especie de "mayordomo" y un ama de llaves. La atención de ellos es excelente y esmerada y velan para que la pieza esté en orden y las toallas limpias y en condiciones.
Todos los días recibirás un copia del programa con las actividades previstas para que puedas organizar tu estadía y aprovechar al máximo lo que el crucero ofrece.
Hay secadores de pelo en los cajones del escritorio. El baño tiene barrotes para sostenerse en caso que el barco se mueva un poco. La ducha sí es muy estrecha, pero con buena agua y a temperatura justa.
La valijas tienen que ir debajo de la cama o dentro del placard. Con dos valijas grandes en la pieza, se complica el tránsito.

Interior del camarote

Internet:
No es gratis en el barco y costosa (ronda 40 euros por día). Se suele sugerir que uno se contacte con el hogar al momento de bajar en las islas. Es relativamente fácil conseguir wifi al sentarse a tomar algo en un bar. Locutorios no abundan en las islas. 

Excursiones
Las excursiones se contratan en el barco, o se pueden reservar vía internet.
Si uno contrata la excursión con el crucero, se indica un horario de encuentro en uno de los salones principales del Crucero para coordinar el descenso.
Para cada grupo o nacionalidad, se otorga un número. Este número es el va a identificar al guía de la excursión en tierra y también al bus o micro, en caso que la excursión requiera un traslado. 
En algunas islas, el barco puede atracar en el puerto (caso de Rodas y Creta), mientras que en otras, debe hacerse el trasbordo a lanchas pequeñas (caso de Patmos, Santorini y Mykonos), operadas por empresas de cada isla que se visita.
Si uno contrató la excursión, tiene preferencia para descender primero del barco.
Si uno no la contrata, no tiene porqué quedarse a bordo tampoco. Se otorga un número de taxi acuático para bajar luego de aquellos pasajeros que sí tienen excursión.
El descenso y reingreso al barco se hace siempre por plataforma 1, tras pasar la tarjeta por el escaner.
Hay que prestar mucha atención al último horario pautado de regreso al barco, en especial si hay que tomar de vuelta otra vez las lanchas contratadas para cubrir el tramo hasta el crucero.
Las excursiones son conducidas por guías profesionales, generalmente personas oriundas de las islas que se visitan, por lo que es de gran interés el valor que aportan a cada visita.




 

Entretenimiento y Fotos:
Durante el día, la gran diversión se desarrolla cerca del área de la piscina en el deck 9. Hay clases de baile, de aerobicos, de canto y musica en vivo por las noches.
También hay clases de decoración con toallas y clases de griego en los salones interiores.
En la noche griega, hay bailes típicos y en la noche del Capitán se puede conocer a la tripulación y sacarse fotos con ellos.
A lo largo de tus días a bordo del crucero, es común que fotógrafos se acerquen y te pidan de sacar fotos o tú puedes pedirlas para perpetuar tu viaje. Las fotos se exhiben muy cerquita del casino y valen 12 euros cada una.
También por 12 euros puedes visitar el puente de mando del Capitán en horas diurnas.
Por las noches, hay Disco y casino en el piso 5, lo cual extiende las horas de diversión hasta que la luna empalidece....
Para mí, el gran atractivo es el solarium del piso 10. Mucho aire de mar, viento y puro sol con cómodas reposeras y una vista maravillosa del Egeo, lo cual te asegura un relax total.
Deck 10 Solarium
Deck 10 Solarium
Teatro del Crucero
Free Shop
Bar del Deck 12

Datos del viaje a Grecia:


Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Sintectur


Serie Islas Griegas: la venerada Patmos


Su Esencia:


Patmos, pintoresca y pequeña, es una isla griega ubicada en el archiélago del Dodecaneso, muy próxima a las costas de Turquía, sobre el Mar Egeo. 
De hecho, su visita está incluida en el itinerario de muchos cruceros que parten o que terminan su recorrido en la ciudad turca de Kusadasi.

Su importancia radica en ser considerada lugar de peregrinación por muchos cristianos y ortodoxos. Se la suele llamar "la Isla Sagrada del Egeo"....  
Es un centro de reflexión y pese al constante fluir de turistas, sobre todo los que bajan en horas de la tarde de los cruceros anclados en su bahía, es un lugar que brinda tranquilidad espiritual y paz, ya sea por los tesoros que alberga la Isla o por la belleza natural que atrapa a quien la visita.

La historia de Patmos está ligada a los orígenes mismos del Cristianismo, ya que alojó a San Juan El Evangelista en los años de su destierro fuera de Efeso y la devoción y la fe despertada por tal hecho, permanece inalterable en su gente y en la fisonomía de la isla.
En Patmos existen 3 pueblos, Skala que es su puerto, Chora y Kampos; entre los tres existen diseminadas 365 iglesias, siendo que la isla tiene una superficie de casi 35 km2.
El Monasterio de San Juan Evangelista, ubicado en el centro de la Isla, domina desde las alturas todas sus colinas; con casi 1.000 años de antigüedad, esta Fortaleza austera de color ceniza contrasta con las blancas edificaciones tan propias de los archipiélagos griegos....

Por lo general, los cruceros anclan en la entrada de la bahía de Patmos y de allí, naves más pequeñas llevan y traen a los pasajeros hasta el puerto de la isla, Skala. Prácticamente hay servicios de taxis acuáticos cada quince minutos, y cada crucero tiene un pequeño embarcadero perfectamente identificado. Una vez que cada pasajero llega a la costa de Patmos, es organizado en grupo para abordar los buses que conducen hasta las colinas y las áreas más altas de la isla.
Si no tienes excursión contratada desde el crucero y llegas a la isla, puedes fácilmente acordar precio con los numerosos taxis que están disponibles a fin de poder desplazarte hasta los sitios más importantes de Patmos.

Dueña de una geografía que combina laderas llenas de pinos, colinas áridas en las partes más elevadas y vistas a un impresionante mar azul, Patmos llama a venerar sus riquezas y a disfrutar cada momento que pases en ella.


Lo Imprescindible n°1: 
La Cueva del Apocalipsis

En el año 95 de nuestra era, la dura persecución del Emperador Dormitiano contra los cristianos derivó en el arresto de San Juan que residía por esos tiempos en Efeso; y tras la detención fue exiliado en Patmos.
San Juan, ya muy anciano, lejos de dejarse vencer, continuó con su prédica y fundó en la isla la primera Iglesia de Patmos. Cuenta la tradición que se alojaba en una gruta, donde inspirado por el Espíritu Santo tuvo las visiones acerca de las Revelaciones y dictó a su discípulo Procoro el Libro del Apocalipsis.
Esta gruta se conserva hasta nuestros días y se la conoce como "La Gruta de la Revelación" o "La Cueva del Apocalipsis".
Es muy probable que tu recorrido por Patmos comience aquí. Ubicado entre el camino sinuoso que se extiende desde Skala hasta las alturas de Chora, vas a encontrar el predio santo que alberga la Cueva de San Juan. 
Tras la entrada, y luego de atravesar un bello jardín muy arbolado, se llega a la puerta de la ermita-monasterio que se construyó de manera irregular para proteger y conservar la Cueva. 
Un bello mosaico dorado que representa a San Juan y a su discípulo Procoro, sobresale en la pared absolutamente blanca de la entrada.
Para llegar a este lugar Santo, hay que descender a través de varios escalones no siempre uniformes y que muchas veces no tienen pasamanos de ambos lados.
Es común, dada la gran cantidad de visitantes que pasan por la ermita hasta el interior de la Cueva, que se regule el número de personas que pueden subir y bajar a la vez; generalmente la hilera de la derecha baja, mientras se sube por el lado contrario.
La Cueva no está en completa oscuridad ya que la luz de algunas velas iluminan lo necesario. Las paredes, el techo y el piso de la cueva son enteramente de piedra.
Puede decirse que la Cueva se halla dividida en dos sectores: hacia tu derecha no bien  se ingresa, encontrarás el exacto lugar donde San Juan hincaba su rodilla y apoyaba su cabeza. Puedes inclusive tocar ambos lugares revestidos hoy en plata y con forma de nichos, si quieres hacerlo.
Hacia tu izquierda encontrarás un pequeño altar con figuras bizantinas; entre el sitio santo de San Juan y el altar, el techo de piedra se torna muy bajo, literalmente al alcance de la mano..... allí verás y podrás tocar y venerar tres grietas. 
Para nosotros los creyentes, aquella marca es el testimonio más santo de la Cueva: las tres grietas fueron provocadas por la voz de Dios al nombrar el honor de la Santísima Trinidad.  

Tip n°1Llegar en sí hasta la Cueva puede no resultar fácil para aquellas personas con problemas cardíacos o de movilidad. Ten esto presente al momento de programar la visita. En caso de ser necesario, solicita ayuda a los guías del lugar para que te orienten mejor acerca de cómo llevar adelante la visita.

Tip n°2 : cuando entres en la Cueva, ten en cuenta que es un lugar sagrado y de profundo respeto. No puedes sacar fotos y debes permanecer en silencio. Aconsejo comprar las postales con reproducción del interior de la gruta o los buenos libros acerca de la isla que venden en Chora o en el puerto de Skala.

Lo Imprescindible n° 2: 
El Monasterio de San Juan Teólogos

De lejos, uno alza la vista hasta lo más alto de las colinas de Patmos y puede verlo con claridad. Es una fortaleza a simple vista, pero no, se trata de un monasterio. 
Milenario, ya que fue fundado en el año 1088 por el beato Cristodoulo Latrino, guarda entre sus paredes verdaderos tesoros como frescos antiquísimos, íconos casi invaluables y documentación que proviene prácticamente desde los orígenes del Cristianismo.
Les propongo una breve lista de lo que considero realmente imprescindible de visitar en el interior del mismo:

* Ermita de Agii Apostoli: antes de ingresar a la puerta del Gran Monasterio, hay un pequeño patio, una terraza podría decirse donde se erige esta pequeña mezquita fundada en el año 1603. Aunque puede estar cerrada cuando llegues allí, tómate un par de minutos para apreciar la arquitectura típica de la isla: las paredes hechas de piedra gris, el color blanco que cubre la mayoría de sus paredes y terrazas, los campanarios medievales que dan una característica propia a la isla.
* Patio del Monasterio: entrar en este patio de piso de guijarros y altas paredes, te hará sentir que estás parado siglos atrás. Lo llamativo son los arcos que zurcan el cielo abierto del patio, uniendo las galerías y las celdas del Monasterio.

* Pórtico exterior  de la Iglesia: es muy angosto, pero no te pierdas de observarlo con detenimiento.... te sorprenderás con los frescos milenarios aceptablemente conservados con narraciones de la vida de Jesús, de María y de los santos....
* La Iglesia Principal del Monasterio: data del año 1090 por lo que es uno de los tesoros del monasterio. En su interior, figura el increíble retablo ortodoxo, el tercero desde la construcción de la iglesia, presenta un trabajo exquisito, lo mismo que las lamparillas y las arañas de plata. 

* El Museo del Monasterio: quizás lo más relevante para visitar por los tesoros históricos que en su visita puedes descubrir; hay íconos de valor casi incalculable, reliquias de santos, documentos y pergaminos del año 1000 (incluida la orden de fundación del monasterio con la firma del Emperador de Bizancio) y el Cristo del Greco, uno de sus primeras obras famosas en su isla natal.

* Los Campanarios del Monasterio: al estar el museo situado en el piso alto, una vez que terminas tu visita, sales de nuevo al exterior por las galerías del primer piso y puedes caminar por las terrazas del monasterio. Allí tendrás a mano para contemplar los bellos campanarios de piedra con vista al mar; una de las tomas más características de Patmos.
 
 
Tip n°1: dentro del interior de la iglesia y en el museo no está permitido sacar fotos, ni siquiera sin flash. En las áreas comunes y patios, sí.

Tip n° 2: tal como ocurre con la Cueva del Apocalipsis, no son lugares del todo recomendables para personas con insuficiencia cardíaca o problemas de movilidad. 
El monasterio se ubica en el centro del pueblo de Chora y es sin duda, el corazón del mismo. Para llegar hasta la entrada del monasterio hay que ascender por las empinadas callecitas de piedra de Chora y luego subir varios escalones de piedra. Son bastante anchos y no muy altos, pero al ser numerosos y en pendiente, pueden cansar fácilmente al visitante.

Tip n° 3: Compras. Chora es una delicia para pasear entre sus negocios y cafeterías; allí encontrarás artesanías locales, sobre todo en cerámica y buenos tejidos de hilo. Hay cierto aire de cuidado y de finura en la forma de presentar las vidrieras y algunas artesanías en las puertas de los negocios; un aire quizás más cuidado que en otras islas griegas.


Lo Imprescindible n° 3: 
Puerto de Skala

Justo después de los embarcaderos de los cruceros y las playas de estacionamiento de los buses, una gran y ancha explanada se extiende por la costa del pueblo de Skala. Esto la hace ideal para caminar y conocer este pueblo al lado del mar y al pie de las colinas. 
Asegúrate de quedarte con algún tiempo al final de tu recorrido por los lugares icónicos de Patmos para recorrer Skala. Casas de no más de dos pisos, pintadas casi por completo de blanco, negocios y cafeterías donde uno puede sentarse, disfrutar de la brisa marina y ver los colores del atardecer en el Egeo son las pequeñas satisfacciones que ofrece el pueblo. Al caer la noche, las calles se bañan con la luz cálida de los locales y los faroles de la calle; es cuando Patmos te invita a quedarte un ratito más junto a ella.


Datos del viaje a Grecia:

Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Sintectur