sábado, 17 de noviembre de 2012

El Anillo de Oro de Rusia

Su Esencia

Se le llama El Anillo de Oro de Rusia al conjunto de ciudades que pueden visitarse partiendo de una estadía en Moscú. No forman precisamente un anillo, pero la idea que se pretende transmitir al denominarlas así,  es que albergan en su conjunto a gran parte de la historia y de la cultura del pueblo ruso, ya que todas fueron en su momento lugar de distintos principados rusos. Visitarlas es ponerse en contacto con su gran riqueza arquitectónica y religiosa.

Decidirse a conocerlas es alejarse también un poco de la gran metrópoli que es Moscú y la posibilidad de admirar el paisaje ruso, sus bosques, la gente del interior y también sus comidas!!
Las más famosas y que atraen a más turistas son Suzdal, Vladimir y Serguei Posad. Las dos primeras se ubican al noreste de Moscú y están mínimamente a cuatro horas de la capital; dicha estimación depende siempre del estado de tránsito en las salidas de la ciudad. Serguei Posad está más orientada al norte, pero se llega antes; sin inconvenientes en menos de tres horas es posible arribar a ella para visitarla.


Suzdal: 
Se ubica a 25 kms al norte de Vladimir. Muy antigua, ya era mencionada en escritos del año 1000. Muy verde, su cielo es adornado por la cantidad de cúpulas (doradas o azules con estrellas blancas) con forma de cebolla tan características de las postales rusas.
El centro de la ciudad pasa por su propio Kremlin, alrededor del cual, las calles prácticamente revisten el mismo aspecto que siglos atrás. 
La ciudad, junto con el casco histórico de Vladmir fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992.


Lo Imprescindible 1 en Suzdal: El Monasterio de St Euthymius (San Eutimio)

Es uno de los más hermosos, grandes y cuidados de Suzdal. Fue construido en el siglo XIV para proteger la entrada norte de la ciudad. Sus muros reforzados quizás son el motivo por el que subsiste hasta nuestros días. En sus momentos era considerado uno de las cinco monasterios más importantes de Rusia. 
En sus amplias dimensiones alberga varios edificios interesantes: varias iglesias, una prisión, una torre de campanas magnífica e inclusive la tumba de un héroe ruso.
La torre principal del monasterio, debajo de la cual hay que pasar para entrar o salir provoca admiración por su construcción robusta y rojiza y cierto aire renacentista.
Una vez traspasada la torre para entrar, los jardines y las flores en verano saludan al visitante. Absoluta paz y silencio se siente al caminar por sus senderos. 
El Campanario de la Catedral, construido entre los siglos XVI y XVII se yergue alto frente a la Catedral de la Anunciación. Desde el jardín del monasterio, entre las 11 hs hasta las 17hs, puede presenciarse en verano un breve concierto de cinco minutos donde un religioso hace tañir las bellas campanas al viento. 
La Catedral de la Transfiguración cuenta con 7 cúpulas y fue construida en el 1590's. Sus altas paredes están revestidas de frescos antiquísimos que fueron restaurados parcialmente en 1689 y que se debieron en gran parte gracias al aporte de zares como Ivan El Terrible. La luz natural se filtra por sus ventanales y le otorga un ambiente íntimo y acogedor.
A un costado de la Catedral, se encuentra la tumba del príncipe Dmitry Pozharsky que liberó a Rusia de la invasión polaca-lituana en la década de 1610.
Al norte del complejo, figura la prisión que se construyó en 1764 para albergar a religiosos disidentes y en la era soviética se utilizaba todavía para prisioneros políticos. Actualmente conserva un museo que retrata la vida militar del monasterio y algunos elementos que pertenecieron a los presos que pasaron allí parte de sus vidas.
Tips de compras: Cruzando la calle, frente al monasterio, a solo una cuadra de distancia, un pintoresco mercado de artesanías tiene matrioskas, pañuelos de seda o de lana con las típicas rosas rusas y los más bellos trabajos de tallado en madera de enebro. Estas últimas son muy aromatizadas naturalmente, por lo que si uno compra cualquier recuerdo, conviene llevarlo envuelto en una bolsa de plástico para que no invade el aroma, fresco pero potente, al resto del contenido de la valija. 
 

Lo Imprescindible 2 en Suzdal: El Museo de la Arquitectura.
Una visita al museo es internarse en la forma de vida de un poblado del 1700. El museo fue diseñado en la década de 1960 con la idea de rescatar construcciones originales de los pueblos vecinos. 
El resultado es la experiencia de poder caminar por un calle con casas, iglesias, molinos de agua y establos para comprender como vivía el pueblo campesino ruso por entonces. 
Las casas son pintorescas de recorrer por su arquitectura y el tallado mismo en madera que es la principal fuente de decoración. Es posible inclusive visitarlas por dentro para darse una idea de cómo era la distribución de los lugares y las tareas de la familia, y también de la diferencia que había entre ellas, ya que dependía de la situación económica o actividad de sus dueños. Los instrumentos de campo, los típicos trineos rusos, el aroma de la madera, las cortinas bordadas, el modo de calentarse a través de los animales, todo se recrea para comprender y familiarizarse con ese estilo de vida.
El centro más importante del museo son las dos iglesias originales del siglo XVIII: La Iglesia de la Transfiguración del Salvador, con cúpulas revestidas bellamente con escamas de álamo plateadas, del año 1756 y la Iglesia de la Resurrección de 1776. Ésta última iglesia es particular por su techo tallado en forma octagonal, por el exquisito color miel de la madera de su interior y por la forma del eje de su construcción, similar a un barco. 
En el hall previo al santuario interior y altar ortodoxo, hay venta de recuerdos de la región y algunos trípticos con santos de la región exquisitamente manufacturados para regalar a precios muchísimos más baratos que en Moscú.
En el mismo museo hay baños disponibles para hombres y mujeres por separado en buenas condiciones.
 A la salida del museo, sobre la derecha hay una pequeña cortada con un mercadillo de artesanías, donde sobresalen los instrumentos y las cajitas laqueadas, confeccionados en papel maché y decorados con flores pintadas. Es uno de los trabajos más característicos de la región. Hay también manteles y otros artículos de blanquería con bordados para aprovechar. Son buenos además los tejidos en hilo en lana fina como las chalinas en colores pastel. 




Tip de degustación en Suzdal: Restaurant Traktir
Muy cerca del Kremlin de Suzdal y de la Iglesia de la Natividad, distinguible por sus murallas blancas y sus cúpulas azules con estrellas blancas, hay una taberna que ofrece la posibilidad de degustar la comida típica de la zona. 
Se llama Traktir (Suzdal, Vasilievskaya str., 34). Buen ambiente, cálida decoración en madera y una cuidada selección de consomés, vasijas de terracota y teteras ayudan a disfrutar de un alto en el paseo y de una atención rápida y acorde.
Una entrada típica para degustar puede ser el borsh, o sopa de remolachas, servida caliente con papas y aderezada con salvia.
Como plato principal el lomo al Stroganoff es una delicia por lo tierna de la carne y los vegetales hervidos a punto justo.
Los postres no difieren mucho de los que pueden encontrarse en la cocina europea, pequeñas tarteletas con frutas de la estación y crema o creppes dulces con frutillas son las opciones. Café y té acompañan el broche dulce para culminar el almuerzo.
 


Vladimir: 
Se ubica a 180 kms al noreste de Moscú, y es una de las ciudades más antiguas de Rusia, sus orígenes se remontan al año 1000. De 1150 a 1350 fue la capital del Imperio Ruso. Por su papel en la historia del país y por sus monumentos "blancos", forma parte del Patrimonio de la Unesco y del Anillo de Oro de la región.
Su arquitectura religiosa es la gran característica de la ciudad y la que atrae a visitantes de todo el mundo.


Lo Imprescindible 1 de Vladimir: la Catedral de la Asunción

El edificio religioso se alza en lo alto de una suave pendiente en la plaza de la Catedral, lo cual le da cierta panorámica y magnificencia.

Vista de frente, su campanario elevado que remata en forma de aguja dorada trae a la memoria el campanario del Fuerte de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo, pero al ir uno ascendiendo por la plaza, comienza a advertir las torres ortodoxas con forma de cebolla, doradas al extremo bajo la luz del sol.
La Catedral original fue construida en 1158, consumida por el fuego en 1185 y vuelta a construir para convertirse en el lugar donde fueron coronados muchos príncipes de Rusia, en el período que Vladimir fue la Capital del Imperio.

Es realmente grato caminar hasta ella y pasear en verano por sus jardínes llenos de flores.

El interior de la Catedral está bellamente decorado por frescos del siglo XV. Su altar, sus lámparas, los íconos son delicados y lujosos a la vez. 
Como la Catedral se trata de un templo "vivo", por las ceremonias ortodoxas, no se permite sacar fotos en el interior y las mujeres deben llevar cubierta su cabeza, como ocurre al visitar las mezquitas en la religión musulmana. El par de fotos que ustedes ven en el blog, debo confesar que las saqué de contrabando, pero las cuidadoras me retaron mucho por ello.
El patio trasero de la Catedral ofrece también una muy bella vista del valle que rodea a la ciudad de Vladimir.
Allí mismo también hay una puerta con una escalera hacia abajo que conduce a baños pagos, pero higiénicos.

Lo Imprescindible 2 de Vladimir: la Catedral de San Demetrio.
Saliendo de la Catedral, hacia la derecha, a solo una cuadra de distancia, y dentro del mismo parque, se encuentra otro Patrimonio Universal: la Catedral de San Demetrio.
No tiene las mismas dimensiones que el templo vecino pero atrae de todas formas por su simétrica elegancia. Da la apariencia más bien de haber sido tallada de una sola pieza de roca blanca y que de sus entrañas ha surgido su mismísima cúpula ortodoxa. 
San Demetrio es tan antigua como la Catedral de la Asunción pero más enigmática. Fue construida entre 1193 y 1197 y el gran atractivo es el tallado en sus paredes exteriores. Es terriblemente elaborado, desde el zócalo hasta su cúpula, a tal punto, que tiene más de 1000 elementos cincelados. Hay una conjunción de representaciones de la Biblia y de la mitología clásica griega: leones, centauros, leopardos y la imagen del Rey David repitiéndose en las arcadas que coronan sus paredes. 
Pero si quieres conocer el interior de San Demetrio, hay que conformarse con la imaginación porque no está abierta para visitantes. Sin embargo, su magia medieval y el talento en la decoración de su alma de granito, es motivo suficiente para visitarla. 

Tips de lugares fotográficos:
No todo Vladimir es del siglo XII. Muy cerca de la plaza de la Catedral, se encuentra la Iglesia de la Trinidad. Fue construida en los comienzos del siglo XX y llama la atención por su arquitectura y el color rojizo debido a los ladrillos rojos con que construida. Actualmente, opera como museo de las artesanías más típicas de Vladimir: cristales, tejidos y cajitas laqueadas. 
El tercer Patrimonio de la Humanidad que ostenta Vladmir son las llamadas Puertas Doradas: construidas en 1164, formaban parte de la antigua muralla de la ciudad y eran la entrada principal a ella. Por ella pasaron príncipes, tropas y fue símbolo de la defensa de un pueblo.
Hoy en día queda en pie una magnifica torre con cuatro bases circulares, convertida también en museo.  
Les recomiendo la página oficial de la ciudad. Está en inglés y en ruso. 
http://www.vladimir-city.ru/en/

Sergiev Posad:
Hay lugares religiosos que creo, tienen mucho de misticismo, de fe y de paisaje: la Abadía de Melk cerca de Viena, la Basilica de Guadalupe en Mexico DF y en Sergiev Posad, la Laura de la Trinidad y de San Sergio.
El monasterio ubicado en el centro de la ciudad de Sergiev Posad es un enclave de peregrinación para el pueblo ruso y es el motivo del viaje y la mayor atracción de la ciudad del Anillo de Oro. Hasta él llegaban también en procesión y a pie los zares rusos. 
Es conocido familiarmente como el Vaticano Ruso, ya que la sede principal del Patriarcado del país se encuentra allí. Estudiantes y sacerdotes se pasean por sus calles internas y por las cercanías con sus largas sotanas negras, sus barbas espesas y largas y sus sombreros redondos rematados en corte cuadrado. Por momentos, a uno le da la impresión que la figura de Rasputin pasa caminando por la vereda de enfrente.
Los peregrinos entran por la puerta principal del monasterio y bajo la primera torre adornada con frescos donde se retratan pasajes de la vida de San Sergio, se detienen unos instantes para besar o tocar con la frente las imágenes del santo patrón del país. 
Sergio de Radonezh fue y sigue siendo el líder espiritual de Rusia, es el santo de la iglesia ortodoxa rusa más venerado y desde hace siglos. Fundó en 1345 una ermita en el lugar, la cual años más tarde se convirtió en monasterio y en torno a él, se formó un suburbio. 
Una gruesa muralla blanca bordea el monasterio, por arriba de la cual asoman las cúpulas de sus iglesias y la torre alta del campanario.
El blanco y los colores pasteles abundan en su paisaje y uno enseguida advierte lo grande que es el complejo: 11 torres en la muralla y varias iglesias y capillas para recorrer en su interior.
Un buen mapa gráfico del monasterio puede encontrarse en el siguiente link: http://parallel.park.org/Guests/Russia/moscow/sergiev/tr-sergm.html
Pero no solo el pasado religioso rodea el aura de la Laura de la Trinidad y de San Sergio. La historia de los zares se entrelaza entre sus paredes: Pedro el Grande se refugió con sus hermanos durante la Rebelión de los Fusileros en 1682 y Pedro volvió a esconderse en una de sus torres cercanas durante el complot de su hermana Sofía.
En el año 1920 el monasterio fue clausurado, hasta que en el año 1946 fue oficiada allí la Misa de Pascua. En las décadas siguientes, varios concilios episcopales tuvieron lugar en sus claustros. El esplendor actual se alcanzó tras el arribo de las reformas impulsadas por la Perestroika.
El corazón del monasterio es su Campanario construido entre 1740 y 1770; su esbelta imagen domina el paisaje y puede observarse inclusive desde fuera del casco urbano por sus 80 mts de altura, y da una sensación de ligereza que llama la atención para la época del barroco durante la cual fue concebido. 
El templo de mayor magnitud del complejo es la Catedral de la Dormición, dedicada al culto a la Virgen y es muy similar en sus dimensiones y formas a la otra Catedral de la Dormición que se ubica en el Kremlin de Moscú. Posee 5 cúpulas en forma de cebolla: la principal es totalmente dorada, mientras las otras cuatro,  azules con estrellas también revestidas en láminas de oro. 
Frente a la entrada de la Catedral de la Dormición, se levanta desde la segunda mitad del siglo XIX una pequeña capilla sobre la fuente milagrosa. Peregrinos de todas partes se acercan a ella para apagar su sed y a su vez aprovechar las propiedades curativas que se dice, tienen sus aguas.
A solo unos pasos del área del Campanario, se yergue la Catedral de la Trinidad, centro espiritual e histórico del monasterio. 
A ella llegan en silenciosa fila de rezos los peregrinos para orar frente a las santas reliquias de San Sergio y pedir sus bendiciones.
Aunque uno no sea ruso, no puede evitar contagiarse de la necesidad de participar en esa expresión de fe. Se puede formar la hilera que entra en la iglesias y pacientemente esperar el turno para encender una vela y subir al altar para llegar hasta el cofre donde descansan los restos del Santo.  Hay una paz interior muy especial que se siente mientras resuenan los cantos de los monjes ortodoxos en el interior de la Catedral. No hay mucha luz natural, las velas prendidas son la mayor fuente de iluminación, pero aún así es posible advertir la riqueza de su Iconostasio. La figura más famosa que albergó es la imagen de la Trinidad del siglo XV, actualmente en la Galería Tretiakov de Moscú. 
El Refectorio de finales del 1600 es otra de las maravillas de monasterio que hay que visitar. Por dentro y por fuera, es uno de los más bellos ejemplos del "barroco moscovita".  Está profusamente decorado, con detalles de muchos recursos plásticos, mucho color y por supuesto, muy ornamentado. 
Su salón principal, amplio , con su techo ricamente pintado y su capilla más bella y más dorada todavía merecen la recorrida y la admiración del viajero. 

 
 
 Tips para el viajero: para llegar en fila india hasta las reliquias de San Sergio, las mujeres debemos cubrirnos la cabeza con un pañuelo. Al llegar hasta el cofre ricamente tallado no se puede apoyar las manos en él. Solo está permitido besar el vidrio del cofre y apoyar la frente sobre él. El cuerpo del Santo está cubierto con un manto amarillo de raso. 

Tips de compras: Sergiev Posad es la ciudad cuna de las mamuskas o matrioskas, símbolo de Rusia por el mundo. Están a precio mucho más económico que en Moscú, así que sugiero comprarlas aquí. Un juego de madera de 5 mamuskas de distintos tamaños y decoradas en dorado pueden costar desde 25 euros.
Frente a la plaza que se extiende a la entrada del monasterio, hay un mercado de artesanías que transita por sus calles internas y con largos escalones. Hay para aprovechar buenos pañuelos de lana o de seda a partir de los 30 euros, e inclusive algunos artículos de piel, los que más abundan son los de piel de conejo: pueden encontrarse cuellitos para los abrigos, gorros o buenas capas pequeñas desde 70 euros. Aceptan euros y dolares, además de los rublos locales. 

Tips para almorzar y descansar: a solo cien metros del monasterio y frente a la extensión de sus murallas, se encuentra otro complejo de edificios del siglo XIX, conocido como Hotel Viejo Monasterio. Ocupa una manzana completa y ofrece albergue y un restaurant excelente. 
Muy bien conservado, tiene una ubicación excelente.
El restaurant Trapeza ofrece platos típicos con una atención rápida y cálida, inclusive a grupos grandes de viajeros. Tal como ocurre en localidades como Suzdal, la sopa Borsh o el lomo al Stroganoff son los platos más representativos para probar. En la instalación, hay toilettes para hombres y mujeres limpios y grandes. 
No estuve alojada en las habitaciones, pero por los comentarios de las guías locales, pude enterarme que las habitaciones son clásicas, con cierto aire monacal, por supuesto, con muebles de madera sencillos pero confortables.

Tips de costos: la visita al Anillo de Oro es una excursión que suele ofrecerse como opcional durante la estadía en Moscú. Suele realizarse la de Suzdal y Vladimir en día completo. Con almuerzo incluido y transporte ida y vuelta desde el hotel, tiene un costo aproximado de 110 euros. La visita a Sergiev Posad suele considerarse como una excursión de medio día; en este caso con almuerzo y traslados, cotiza en alrededor de 60 euros.


Moneda:
A septiembre 2012, la moneda nacional, el rubro tenía la siguiente cotización: 40 rublos = 1 euro.

Datos del viaje a San Peterburgo:

Fecha del viaje: Setiembre 2012
Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva.  Cordoba 1452 2º E. Rosario - Argentina 
Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Turismo Pecom 
Tel: (54-11) 4324-4400.  Fax: (54-11) 4324-4401