Hola Amigos!!
La Brújula Tips de Viajes parte con su querida valija de vacaciones a buscar nuevos destinos y cumplir con un viejo sueño: conocer Grecia y Turquía!!!
Espero tras el regreso publicar nuevos posts con más sugerencias, tips y los imperdibles que ya son un clásico!!
Hasta la vuelta!!
Vacaciones al fin!!
Neuschwanstein: el legado mágico del Rey Luis II de Baviera
Su Esencia:
Cuando era niña solía pensar al ver la imagen del Castillo del Rey Luis en libros o en la TV, que se trataba de una pintura, algo etéreo y cautivante, una fantasía que bien podría haber surgido genialmente de la mano de Walt Disney.
Es que una visión tan mágica, tan perfecta, tan bella, da la sensación por momentos que no puede realmente existir, y menos aún siquiera tener el sueño de visitarla.
No me extrañó entonces sentir una enorme satisfacción al leer el itinerario que me llevaba por Alemania y comprobar que tenía la posibilidad de hacer un alto en el recorrido por Baviera, en la región central del país y descubrir y compartir así la visión y locura apasionante del creador, de un sitio tan maravilloso, el Rey Luis II de Baviera.
Para llegar a las cercanías de Fussen, donde se encuentra el castillo, uno debe internarse por las montañas, bosques y valles de Baviera, de modo, que el llegar ya es toda una experiencia.
El pueblo que se extiende en la parte más baja del valle, a los pies del Castillo, y a metros del Castillo Hochenschwangau, casa natal de Luis II, es encantador; pequeñas callecitas, negocios en casas bávaras de dos plantas, jardines, glorietas y románticos paseos en calesa. Está preparado y bien para el gran turismo que viene a visitar la herencia de Luis II: el pueblo tiene una inmensa playa de estacionamiento y servicio de toilletes por unas pocas monedas.
Hay tres formas de subir hasta el Castillo:
* por el servicio de bus propio de Neuschwanstein, cuyos tickets se pueden comprar en el quiosco que está al comenzar la calle principal del pueblo
* caminando: para los más osados. Puede hacerse en menos de una hora, pero hay que estar en forma, ya que el camino hacia arriba presenta de a momentos una buena pendiente.
* en calesa: cuatro personas entran en ella y en su momento, el costo por persona rondaba los 10 euros.
Si vas en bus, como hice yo (bajé luego en calesa hasta el pueblo), el bus deja a unos 300 mts de la entrada al Castillo. Todo está sumamente indicado y es una delicia caminar por el bosque y descubrir entre sus copas, los primeros cimientos de la maravilla de Luis, y deleitarse con las primeras panorámicas del valle.
Un gran mapa hecho en acero muy cerca del pórtico principal, te permite ubicarte y recordar los senderos próximos para desplazarse y pegar luego la vuelta.
A metros nada más de allí, te sorprenderá la gran explanada que antecede la pórtico de entrada. Tómate unos minutos para admirar la impresionante edificación y el gran balcón natural hacia el valle. Antes de entrar, es posible que ya te quite el aliento.
Aclaraciones previas a la visita:
Dada la gran cantidad de turistas que llegan a sus puertas, las visitas tienen una duración limitada y comienzan con minuciosa puntualidad de acuerdo con el turno asignado.
Mientras uno espera su turno, aprovechen su tiempo para apreciar el bellísimo patio principal y pasear por el pequeño jardín que se extiende a la izquierda, una vez uno pasa el pórtico principal.
Dentro de las salas del Castillo no se permiten fotografías ni videos. Sí pueden sacarse fotos desde las ventanas hacia el exterior para admirar el paisaje circundante, tan sublime como el castillo mismo.
Dentro de las salas del Castillo no se permiten fotografías ni videos. Sí pueden sacarse fotos desde las ventanas hacia el exterior para admirar el paisaje circundante, tan sublime como el castillo mismo.
Debido a que la visita abarca varios pisos del castillo, puede resultar difícil para personas con problemas para caminar o para subir escaleras.
Las fotos del interior que ven aquí, son algunas de contrabando, tomadas sin flash y otras escaneadas del libro sobre el Castillo que compré en el gift shop, al terminar el recorrido.
Hay libros de todos tipos y tamaños. Uno de buena calidad y tapa blanda puede rondar los 20 euros; recomiendo comprar alguno ya que es la mejor manera de ayudar a recordar la belleza que los ambientes, pinturas y decoración que las salas encierran.
Los frescos en las paredes de las distintas salas son realmente magníficas; los libros que se ofrecen a la venta contienen siempre las explicaciones a las alegorías o pasajes de óperas de Richard Wagner que las pinturas representan.
Los frescos en las paredes de las distintas salas son realmente magníficas; los libros que se ofrecen a la venta contienen siempre las explicaciones a las alegorías o pasajes de óperas de Richard Wagner que las pinturas representan.
Antes de arrancar, nada mejor que un plano de las salas internas para ir entrando en el clima del paseo:
Lo Imprescindible n°1:
El salón del Trono:
El visitante ingresa al Castillo como hicieron los sirvientes y lacayos de Luis II en su momento: por el Pasillo Rojo de la planta baja, llamado así por el color de las lozas rojas utilizadas en su pavimento. Al recorrerlo se puede uno dar una idea de cómo vivían las personas que atendían a Luis II y apreciar de paso algunos adelantos increíbles que tenía para su época el castillo, como ser calefacción central.
El pasillo conduce hasta la Escalera Central que era utilizada por el Rey y al bello Vestíbulo Central de la tercera planta, previa al Salón del Trono.
El pasillo conduce hasta la Escalera Central que era utilizada por el Rey y al bello Vestíbulo Central de la tercera planta, previa al Salón del Trono.
Es en el vestíbulo donde se pueden empezar a ver los hermosos frescos y decoración que Luis II tanto amaba. No pierdan detalle de los bancos de roble y de los ventanales que dan al patio principal.
Pero quizás nada los prepare para la impresión que causa El Salón del Trono.
Es la habitación más impactante, casi sacra del Castillo; es que da la sensación de ingresar a una iglesia por la ubicación que hubiera tenido el trono (la única pieza faltante), como en un altar. Los frescos con imágenes de santos y reyes canonizados y el dorado de su ornamentación recrean mucho el esplendor de Bizancio.
De nuevo, aquí hay que prestar atención a los detalles:
* el suelo de la sala, exquisitamente decorado en miles de mosaicos representa con sus figuras circulares la fauna y flora de nuestro planeta
* la cúpula: simboliza el cielo con el sol y las estrellas,
* el candelabro: de proporciones épica, semeja a una corona bizantina, pesa 900 kgs y porta 96 velas.
La altura de la sala permite que tenga balcones internos (sin acceso al público), con columnas inferiores de estuco de pórfido y las superiores de lapislazuli.
Si tienen oportunidad, no solo se deslumbren con el interior de la sala, si no también con los ventanales del salón. Si bien el ventanal principal solo podía ser utilizado por Luis y hoy en día esa tradición continúa en honor a su memoria, las vistas de las otras vidrieras es realmente idílico y como están cerrados los cristales, recomiendo sacar fotos sin flash.
Recuerdo que fue una mezcla de sensaciones: por un lado me sentía una intrusa al contemplar objetos y pertenencias de Luis II por momentos tan propias, tan íntimas y por otro lado, agradecida de poder contemplar la creación que su mecenazgo y su visión convirtieron en realidad.
Les dejo aquí una reseña de cada habitación importante en el orden en que suelen visitarse:
* El comedor: es la habitación siguiente a la Sala del Trono y si bien es un espacio pequeño, es digno de admirar el trabajo en marquetería de roble por la ornamentación que presenta; los cortinados y tapices de seda que revisten los muebles y la bella estatua de Sigurdo contra el Dragón que descansa sobre la mesa principal.
Es un ambiente acogedor, cálido por sus colores y exquisito por los materiales.
* El dormitorio: se diseñó en un estilo que la guía definió como gótico tardío. Más allá del nombre que pueda darse a la concepción de la decoración, es sorprende el detalle en las tallas de la madera de roble. Es increíble el baldaquín o "techo" de la cama y exquisito el lavamanos a un costado con el grifo en forma de cisne.
Luis II adoraba el color azul y aquí en las telas de tapicería continúa esta predilección, que no por casualidad define a toda Baviera y a Munich en particular.
Otros muebles increíbles de esta habitación son el sillón de lectura del Rey y la estufa de cerámica. Los frescos en las paredes, muy románticos todos, representan escenas de "Tristan e Isolda", una de las obras preferidas del Rey, cuyo autor fue Richard Wagner.
Junto al dormitorio, está la capilla privada del Rey. Luis II era un hombre profundamente religioso, es así como se diseñó esta capilla para que pudiera orar. Muy bella, presenta su techo pintado en azul cobalto con estrellas doradas y hermosas pinturas y vitraux para deleite de Luis.
* El vestidor: llama la atención porque ha diferencia de otros ambientes del Castillo, no tiene techo con tallas de madera, si no que sus frescos representan una inmensa parra.
De nuevo hay que fijarse en la riqueza de los materiales: cerraduras de hierro forjado, paneles de seda color violeta con pavos reales labrados y una especie de "caja" de madera que se exhibe en la mesa central y que es conocida como "el joyero del Rey"; en ella Luis II guardaba sus joyas, algunas de las cuales son expuestas hoy en día en la Residencia de Munich.
* El Salón: diseñado para que Luis II se distendiera y pudiera desarrollar su amor por la lectura, se destaca porque es un ambiente como si estuviera dividido en dos: cuatro columnas de mármol separan un espacio más privado donde se dice que el Rey se sentaba a leer.
En esta habitación se encuentra además uno de los símbolos del palacio: un enorme cisne de porcelana, casi de tamaño natural, el cual puede utilizarse como florero.
* La Gruta: sí, no es una leyenda, la gruta privada del Rey (no visitable al menos cuando yo estuve en Neuschwanstein) existe y se ubica entre los aposentos privados tras el salón y antes de la oficina de Luis II.
Solo puede un atisbo de su particular existencia al caminar hacia la oficina y pasar al lado de una inmensa puerta vidriada con un cisne cincelado en el cristal; tras ella se encuentra el mirador de invierno y una de los accesos a la misteriosa gruta del Rey.
Lo Imprescindible n° 2:
Las salas privadas de Luis II
Sin lugar a dudas, el transitar por las salas siguientes del Castillo permiten revivir el día a día del Rey Luis II. Hay ostentación, cierto, pero no al estilo de Versalles. Cuando uno recorre los cuartos advierte que toda la belleza, la artesanía, el Arte muchas veces que existe allí atesorado, era porque el Rey mismo era amante precisamente del detalle, del buen vivir, de buscar la belleza y ser feliz en su contemplación. Recuerdo que fue una mezcla de sensaciones: por un lado me sentía una intrusa al contemplar objetos y pertenencias de Luis II por momentos tan propias, tan íntimas y por otro lado, agradecida de poder contemplar la creación que su mecenazgo y su visión convirtieron en realidad.
Les dejo aquí una reseña de cada habitación importante en el orden en que suelen visitarse:
* El comedor: es la habitación siguiente a la Sala del Trono y si bien es un espacio pequeño, es digno de admirar el trabajo en marquetería de roble por la ornamentación que presenta; los cortinados y tapices de seda que revisten los muebles y la bella estatua de Sigurdo contra el Dragón que descansa sobre la mesa principal.
Es un ambiente acogedor, cálido por sus colores y exquisito por los materiales.
* El dormitorio: se diseñó en un estilo que la guía definió como gótico tardío. Más allá del nombre que pueda darse a la concepción de la decoración, es sorprende el detalle en las tallas de la madera de roble. Es increíble el baldaquín o "techo" de la cama y exquisito el lavamanos a un costado con el grifo en forma de cisne.
Luis II adoraba el color azul y aquí en las telas de tapicería continúa esta predilección, que no por casualidad define a toda Baviera y a Munich en particular.
Otros muebles increíbles de esta habitación son el sillón de lectura del Rey y la estufa de cerámica. Los frescos en las paredes, muy románticos todos, representan escenas de "Tristan e Isolda", una de las obras preferidas del Rey, cuyo autor fue Richard Wagner.
Junto al dormitorio, está la capilla privada del Rey. Luis II era un hombre profundamente religioso, es así como se diseñó esta capilla para que pudiera orar. Muy bella, presenta su techo pintado en azul cobalto con estrellas doradas y hermosas pinturas y vitraux para deleite de Luis.
* El vestidor: llama la atención porque ha diferencia de otros ambientes del Castillo, no tiene techo con tallas de madera, si no que sus frescos representan una inmensa parra.
De nuevo hay que fijarse en la riqueza de los materiales: cerraduras de hierro forjado, paneles de seda color violeta con pavos reales labrados y una especie de "caja" de madera que se exhibe en la mesa central y que es conocida como "el joyero del Rey"; en ella Luis II guardaba sus joyas, algunas de las cuales son expuestas hoy en día en la Residencia de Munich.
* El Salón: diseñado para que Luis II se distendiera y pudiera desarrollar su amor por la lectura, se destaca porque es un ambiente como si estuviera dividido en dos: cuatro columnas de mármol separan un espacio más privado donde se dice que el Rey se sentaba a leer.
En esta habitación se encuentra además uno de los símbolos del palacio: un enorme cisne de porcelana, casi de tamaño natural, el cual puede utilizarse como florero.
* La Gruta: sí, no es una leyenda, la gruta privada del Rey (no visitable al menos cuando yo estuve en Neuschwanstein) existe y se ubica entre los aposentos privados tras el salón y antes de la oficina de Luis II.
Solo puede un atisbo de su particular existencia al caminar hacia la oficina y pasar al lado de una inmensa puerta vidriada con un cisne cincelado en el cristal; tras ella se encuentra el mirador de invierno y una de los accesos a la misteriosa gruta del Rey.
Lo Imprescindible n°3:
El remate de la Escalera:
Aquel viajero que visite Neuschwanstein tiene permitido un plus adicional: ascender hasta el cuarto piso por la escalera principal del palacio.
Seguramente la han visto en más de una ocasión en algún documental, porque no es una escalera cualquiera, es un sueño: La columna central de la misma está esculpida como si fuera un palmera datilera y está coloreada al estuco para imitar precisamente este efecto.El capitel de la columna, con frutos y todo, parece entrar en el cielo al llegar al techo. Es poesía pura.
Además, al llegar al final del tramo, un enorme dragón de mármol blanco recibe al visitante; es el dragón que simboliza al guardián de la Torre; una idea realmente original.
Este pequeño y maravilloso espacio, conduce en una sola dirección: a la Antesala al cuarto piso, a la cual se accede tras traspasar una enorme puerta de cristal.
La Antesala cumple dos funciones: conducir si uno toma hacia el lado izquierdo a la tribuna del Salón de los Cantores y hacia el lado derecho a la galería de la Sala del Trono.
Como ésta última galería no está abierta al público, uno pasa directa y literalmente con la mandíbula abierta por el asombro a la tribuna de los Cantores.
Lo Imprescindible n°4:
El Salón de los Cantores
Las Tribunas como era de esperarse en este Castillo, no son un mero pasillo. Por un lado, las vidrieras exquisitas de la galería permiten apreciar los estupendos paisajes de los valles de alrededor.Por el otro, los coloridos frescos que se descubren a su paso, cuentan la saga de Perceval.
Perceval es un personaje que se repite en el leiv motiv de los propios frescos del Salón de los Cantores. Este ambiente no es más que el Salón de fiestas del Rey; sucede que como en el resto de Neuschwanstein, todo resulta enriquecedor y único.
Este bello salón se iluminaba con 4 enormes candelabros y 10 candeleros de gran porte y con cristal de Bohemia. La idea de Luis II era venerar aquí la obra de Richard Wagner; si bien el Rey nunca llegó a disfrutar de este salón, ha sido en innumerables ocasiones lugar de conciertos dedicados a este genio de la música.
De nuevo, no hay que perderse los detalles que serán alegría de sus ojos: "el Jardín encantado de Klingsor" en el extremo de la Sala es una rara combinación de frescos y esculturas que aportan una magia exquisita a la habitación.
El final del recorrido del palacio permite conocer las cocinas del Castillo y buscar la salida de nuevo al Patio Principal. Es en esta área donde podrán ingresar al gift shop y dar una mirada por el negocio.
Últimas sugerencias:
De nuevo, toménse su tiempo y paseen un rato más por los alrededores de la fachada para disfrutar una vez más de las vistas del valle. Si disponen de un rato más, anímense a seguir caminando cuesta arriba hasta llegar al Puente de María.
Últimas sugerencias:
De nuevo, toménse su tiempo y paseen un rato más por los alrededores de la fachada para disfrutar una vez más de las vistas del valle. Si disponen de un rato más, anímense a seguir caminando cuesta arriba hasta llegar al Puente de María.
El Puente de María o Marianbrucke, fue llamado así en honor a la madre de Luis II.
A mí me faltó tiempo para recorrerlo pero no se lo pierdan; está ascendiendo por senderos desde la base del Castillo, a unos 15 minutos a pie. Es famoso ya que desde allí se puede tomar la mejor foto entera del Castillo y tener unas vistas preciosas del valle. El puente une dos acantilados y está situado sobre una garganta natural. Se puede transitar y si se lo cruza, se puede acceder a más puntos panorámicos del lugar.
Para bajar de nuevo al pueblo, aprovechen el paseo en calesa o háganlo a pie, ya que es más facil y llevadero al ser con pendiente descendente.
Si tienen posibilidad, reserven parte de su tiempo para el pueblo del Castillo; sus hermosas hosterías, las típicas tabernas para disfrutar de la excelente cerveza alemana o de los platos típicos bávaros harán su viaje todavía más inolvidable.
Datos del viaje a Alemania:
A mí me faltó tiempo para recorrerlo pero no se lo pierdan; está ascendiendo por senderos desde la base del Castillo, a unos 15 minutos a pie. Es famoso ya que desde allí se puede tomar la mejor foto entera del Castillo y tener unas vistas preciosas del valle. El puente une dos acantilados y está situado sobre una garganta natural. Se puede transitar y si se lo cruza, se puede acceder a más puntos panorámicos del lugar.
Para bajar de nuevo al pueblo, aprovechen el paseo en calesa o háganlo a pie, ya que es más facil y llevadero al ser con pendiente descendente.
Si tienen posibilidad, reserven parte de su tiempo para el pueblo del Castillo; sus hermosas hosterías, las típicas tabernas para disfrutar de la excelente cerveza alemana o de los platos típicos bávaros harán su viaje todavía más inolvidable.
Agente de Viajes: Carey Turismo - Sra. Alicia Viva. Cordoba 1452 2º E. Tel: 0341 - 4408260
Mayorista nacional: Becciu Sintectur
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Europa del Este
20.000 visitas!!!
No importa en cual idioma se diga.... hay pocas palabras que sean tan cálidas y humanas como "Gracias".
Y es una de las palabras preferidas de "La Brújula Tips"; hoy en particular al llegar a las 20.000 visitas, un pequeño pero gran hito personal que nunca hubiera sido posible sin el apoyo de todos ustedes, amigos!
La invitación continúa por tanto más fuerte que nunca: los espero en el blog con los tips de siempre y los imprescindibles de cada lugar! Saludos y un abrazo a cada uno de ustedes!!
Y es una de las palabras preferidas de "La Brújula Tips"; hoy en particular al llegar a las 20.000 visitas, un pequeño pero gran hito personal que nunca hubiera sido posible sin el apoyo de todos ustedes, amigos!
La invitación continúa por tanto más fuerte que nunca: los espero en el blog con los tips de siempre y los imprescindibles de cada lugar! Saludos y un abrazo a cada uno de ustedes!!
Salzburgo: la más bella de los Alpes
Su Esencia:
Si me dieran a elegir en que ciudad del mundo me gustaría vivir, seguramente Salzburgo estaría entre las primeras de mis opciones. Al escribir esta nota, sencillamente no puedo ser imparcial porque esta increíble ciudad, la cuarta más poblada de Austria, me cautivó apenas haber transitado unos pasos por ella.
Salzburgo es música, es paisaje, es historia, es tradición, es el sabor inigualable del chocolate y es tener la naturaleza al alcance de la mano a solo unos pocos kilómetros del centro histórico.En el mundo de la música se la conoce por haber sido la cuna de Mozart y notoria a la vez por no ser amada por su hijo más célebre. En el mundo del cine, es famosa por ser el escenario real donde transcurren muchas de las escenas de la película "La novicia rebelde" (conocida también en España como "Sonrisas y Lágrimas" y en el mundo de habla inglesa como "The Sound of Music").
El nombre proviene de las barcazas cargadas con sal que atravesaban su río y que la ciudad exigía parte de las mismas como derecho por la circulación. El río Salzch fue su sustento y no es de extrañar que por ello la ciudad se fuera erigiendo a ambas márgenes del río y a la sombra de su imponente Fuerte.
Tanto a un lado del río como del otro, los puntos panorámicos se multiplican y el encanto de Salzburgo ejerce su poder sobre el viajero.
Son muchas las atracciones y lo que hay para ver en Salzburgo. Mi lista de Imprescindibles sigue un orden numérico, pero no es taxativo ni mucho menos, siéntanse libres de alterar el orden y sobre todo, buscar nuevos tesoros cuando se encuentren deslumbrados al igual que yo por esta ciudad.
Lo Imprescindible n°1:
Palacio de Mirabell
La novicia María y los niños Von Trapp bailan alrededor de las fuentes de su esplendoroso jardín en una escena de la película y la verdad es que dan ganas de hacer lo mismo, al verse uno envuelto en un lugar casi de ensueño...Fue construido a comienzos del 1600, fuera de las murallas antiguas de la ciudad; lo cierto es que hoy en día forma parte del corazón de la ciudad, en la margen opuesta al casco histórico. La fachada es neoclásica, aunque no fue la intención original; distintas reformas lo han embellecido y adecuado a su época de esplendor y se mantiene así en nuestros días.
Lo más famoso como dije antes son sus jardínes: el diseño es geométrico y distintas estatuas de la mitología embellecen sus caminos. Hay cuatro grupos escultóricos, también helénicos que data de 1690. En primavera y verano abundan las flores y el verde sin fin, sabiamente moldeado al haberse utilizado una especie de árbol siempreverde pequeño.
Lo Imprescindible n° 2:
El Casco Antiguo.
Lo fácil de acceder al casco es que no bien se atraviesa alguno de los puentes sobre el río Salzch, uno desemboca sin riesgo a perderse en el Casco Antiguo.
Es una joya en sí mismo por varios motivos: las casas de no más de 4 pisos de alto, son pintorescas, excelentemente conservadas (ya que muchas datan del 1600) y tienen ese aspecto alpino y desbordante de colores pasteles que lo hacen único.
Lo imperdible realmente es la calle Getreidegasse, poblada de negocios y pequeñas tiendas, algunas tradicionales y otras de cadenas internacionales. Es peatonal, estrecha y única por donde se la mire.
Se encuentra todo tan estéticamente cuidado que en el frente de los negocios, en la parte superior se encuentra forjado en hierro el símbolo del ramo o rubro al que pertenece. Hasta los Arcos Dorados de MacDonalds se presentan "lookeados" a la usanza tradicional austriaca.
Es en esta calle donde se puede adquirir los mejores souvenires y también degustar las mejores creaciones de las panaderías locales.
La casa natal de Mozart (identificable claramente por la inmensa bandera roja y blanca que se extiende en todo su frente) se ubica en esta misma calle y puede visitarse libremente.
Las tiendas de Salzburgo abren generalmente de lunes a viernes de 10.00 a 18.00 h y los sábados de 10.00 a 17.00 hs. Algunos establecimientos abren también domingos y días festivos.
Tip Cafeterías y chocolaterías:
Si hay algo que abundan en Salzburgo son los lugares para tomar un café, (y degustar de paso una rica porción de torta mientras se descansa y se disfruta del ambiente) y las fábricas de chocolates.
Entre las cafeterías, no dejes de visitar el Café Tomaselli, ubicado en la plaza Alter Mark y a pasos nomás de la Catedral y de la Calle Getreidegasse.
Ambientada como una casa de café vienés, fue fundado en 1705. Es fácil de distinguir por el bello balcón en el primer piso, hecho jardín y abierto al público para disfrutar del café allí los días de verano. La atención cuidada, los nobles materiales y el carrito con ricas tortas para elegir (recomiendo la de zanahorias, una exquisita sorpresa!!! pero tienen un catálogo de 40 clases), son motivos para dedicarle un ratito y conocer este café. Abierto de 7 am a 9 pm.
La guerra entre las dos chocolaterías más célebres de la ciudad es evidente: todo es azul y plata (por la Confitería Fürst) o rojo y dorado (por la Confitería Mirabell).
De excelente calidad ambas, particularmente puedo recomendar los Mozartkugel de Mirabell, unos bombones con la cara de Mozart y rellenos de chocolate, pasta de avellanas y pistacchios, una delicia incluso por la esmerada presentación de su packaging.
Lo Imprescindible n° 3:
La Plaza de la Residencia
Es la plaza más grande de la ciudad y fácil de distinguir por su fuente central, que data de 1661 y como corresponde al periodo de tal época, de estilo barroco e imponente.La fuente precede a uno de los edificios más importantes en la historia de la ciudad, la Residencia Arzobispal, hogar de los príncipes arzobispos que rigieron la ciudad hasta el siglo XX.
Es famoso su interior por los frescos en el techo de la Sala de Carabineros y por ser lugar de numerosos conciertos (el propio Mozart deleitó a sus contemporáneos bajo su techo).
En esta plaza siempre aguardan carros de caballos que ofrecen un pintoresco recorrido por la ciudad.
Lo Imprescindible n°3:
La Catedral y El Convento de San Pedro
El Dom de Salzburgo como se la conoce a la Catedral, es un magnífico edificio barroco dedicado a dos santos: San Ruperto y San Virgilio. La historia de la Catedral es muy antigua, de hecho, San Ruperto fundó los cimientos en 774 y fue reconstruida luego de un incendio en 1181. Su estilo barroco lo adquirió en el siglo XVII, pero pese a los sucesivos cambios, siempre ha sido motivo de admiración y visita. El templo es el mismo donde contrajeron matrimonio los padres de Mozart y se conserva todavía la pila baustimal donde el propio compositor fue bautizado.
Algo único de la Catedral es que se encuentra exactamente al lado de la Plaza de la Residencia y del casco más antiguo. Se puede acceder a la misma mediante tres grandes arcos abiertos en el norte, sur y la parte oeste del templo que lo vinculan ediliciamente con el Palacio del Arzobispado y el Convento de San Pedro.
El interior de la Catedral es una explosión de decoración barroca, ventanales donde se filtra la luz y pátinas doradas que embelesan a fieles y visitantes por igual.
El Convento de San Pedro por su parte pertenece a la orden de los Benedictinos. La iglesia del Convento se construyó a mediados del 1100 en estilo románico y recién en el siglo XVIII adquirió su carácter barroco tardío.
El convento es además famoso por su campo santo y las catacumbas, las cuales se hallan excavadas en la roca de una de las caras del mismo acantilado donde se erige en las alturas la fortaleza de Salzburgo. Estas catacumbas que pueden visitarse, fueron utilizado como vivienda de ermitaños de la propia abadía durante muchos años.
Lo Imprescindible n°4:
La Fortaleza:
Un rápido funicular que solo te demandará menos de diez minutos de tu tiempo te permite llegar hasta la entrada de la Fortaleza para conocerla. El paseo te permitirá obtener una linda vista en perspectiva de La Catedral y del cementerio del convento.La Fortaleza es la edificación de este tipo más antigua de Europa y muy probablemente, la más hermosa.
Lejos de permanecer desaprovechada, es el epicentro de numerosos eventos a lo largo del año y alberga una gran sala de conciertos en el castillo que se erige dentro de las murallas de la fortaleza. Hay un museo permanente que se puede visitar y atracciones que van rotando, como la galerías de títeres que muestra leyendas y cuentos famosos de la región.Los patios amplios de la fortaleza te invitarán a caminar y apreciar su construcción; inclusive te encontrarás con un elevado reloj de sol, emplazado en una de las torres vigías más altas del lugar.
Es imperdible realmente la vista hacia la ciudad desde sus alturas y también la perspectiva hacia el valle y las montañas que rodean la ciudad.
Es posible inclusive cenar y presenciar un espectáculo musical en el interior del Castillo; te recomiendo no bien llegues a la ciudad averiguar sobre días y disponibilidad de plazas.
Lo Imprescindible n°4
La región de los lagos de Salzburgo.
Una de las grandes ventajas de visitar Salzburgo es la posibilidad de explorar la zona de los lagos, una maravilla natural a pocos kilómetros de la ciudad. Montañas, aire puro, sol y unas vistas magníficas están al alcance de la mano y son realmente un recorrido para extasiar el corazón.Lago Fuschlsee: es el primer lago que aparece en la región y el más de aguas más cristalinas. Es desde el siglo XIX un lugar muy popular por las ventajas de sus spas y un destino muy anhelado para los que practican hiking. La ciudad entera a su ribera, Fuschl tiene la particularidad de que se trata de un hotel gigante: muchos, muchos hoteles conectados con el objetivo de satisfacer al viajero que llega buscando sus increíbles paisajes.
Es también conocida esta zona ya que en las orillas de este lago, la firma Red Bull tiene sus oficinas centrales aquí por las virtudes de las aguas locales.
St Gilgen: a orillas del lago Wolfgangsee puedes encontrar este pequeño pero encantador poblado. De estilo alpino, rodeado de grandes espacios verdes y calles anchas, uno no puede resistirse a transitar por sus calles y descubrir las mil y unas maravillas. En época de Navidad es famoso por su mercado y en verano, por ser el poblado de donde salen la mayoría de las excursiones náuticas que surcan el lago Wolfgangsee y permiten llegar y visitar otras maravillas como el poblado vecino de St Wolfgang.
Mi recomendación: visiten St Gilgen y caminen la pequeña ciudad. Hasta la familia de Mozart acostumbraba a pasar sus veranos aquí, en una casona a orillas del lago. No la olvidarán.
Lago Wolfgangsee: en el sur de nuestro país, en la Patagonia existen lugares bellísimos que compiten con las escenas tradicionales alpinas, pero aún así no pude evitar sentirme feliz de navegar por el lago Wolfgangsee.
Rodeado de colinas, verdes valles y alguna que otra montaña alpina, este lago de aguas color entre verde esmeralda y turquesa por momentos es uno de los destinos más populares para quienes gozan de las actividades náuticas y de los resorts que a orillas de su curso se levantan para deleite de quienes los observamos desde la embarcación.El paseo que conduce desde St Gilgen hasta St Wolfgang dura menos de una hora pero lo bello de sus paisajes, su vegetación particular y el aire limpio y fresco que llena los pulmones hace que uno quiera tener la posibilidad de visitar más seguido la región, por ejemplo, cada fin de semana.....
St Wolfgang, la ciudad a la que casi todas las excursiones por el lago llegan y nombrada así por su santo patrono canonizado a comienzos del año 1000, es quizás más exclusiva que St Gilgen; hay resorts de lujo y cierto aire de sofisticación que recorre sus calles estrechas y con pendiente a veces pronunciada.
Una de sus posadas más famosas es la del "Caballo Blanco", en la cual se inspiró una obra musical muy conocida en Austria y en Alemania.
Su iglesia que contiene un altar gótico esplendoroso tiene además un patio con una romántica vista sobre el increíble lago.
Mondsee: ubicada a orillas del lago que lleva su mismo nombre esta pequeña ciudad de 10 kms de extensión es famosa por su Catedral. Las escenas del casamiento de Maria y el Capitán Von Trapp fueron filmadas en este templo, exquisitamente restaurado en el 2010 y que puede apreciarse con toda la riqueza de su barroco hoy en día.
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